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Carlos
Pérez Cruz es
presentador del "Club de Jazz" y trompetista.
Este texto fue leído en el programa días
antes del inicio de la invasión anglo-norteamericana
(con soporte español) de Irak.
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NO
A LA GUERRA
Confirmado: el ser humano reitera sus errores. Tropezamos
una y otra vez en las mismas piedras que han hecho de
la historia una masacre dolorosa. La guerra, con "la"
determinante, no porque sus muertes sean más
o menos importantes que otras, sino por su repercusión
mediática, está a punto de iniciarse.
O ¿acaso alguien lo duda?… en fin, una más
de las decenas de guerras que asolan la actual humanidad
y de las cientos que han marcado para mal la historia
de la misma… ¿qué más da una más?
Estados
Unidos, cual imperio romano de antaño, continúa
con su labor de unificación de criterios… es
decir… continúa con la implantación forzosa
de su pensamiento único en el resto del planeta…
la búsqueda de un imperio en el que no se ponga
el sol.
Toda
guerra conlleva su correspondiente aparato propagandístico…
éste en vez de incómodos papeles en el
buzón (esos que nacen de árboles que ya
no lo son) se promociona a través de los medios
de comunicación que amplifican lo publicitado.
Publicidad sin escrúpulos Caiga Quien Caiga.
Si es preciso se manipula la realidad… esa realidad
que nunca leemos en la letra pequeña del producto.
Y en eso el gobierno USA es maestro. Aunque hace tiempo
que en nuestro país le salieron dignos competidores,
o si se prefiere, alumnos aventajados… que se lo digan
si no a esos universitarios que el miércoles
reivindicaban en territorio comanche el no a la manipulación
de la información… pero claro, ya lo dice Álvarez
del Manzano, los jóvenes somos ardorosos y decididos,
lo malo es que tenemos por detrás a los profesores
manipulándonos… ya me parecía a mi que
juventud y pensamiento propio no concordaban. Gracias
por hacerme consciente de mi incapacidad para el pensamiento.
La
publicidad dice que esta acción liberará
a un pueblo, el iraquí, del maligno régimen
que lo tiene oprimido. ¡Si señor!, acción
verdaderamente loable, propia de una humanidad humanitaria
y comprensiva. Pero hay algo que no termino de entender…
quizá mi incapacidad para el pensamiento propio
limite mi comprensión… así que pregunto:
¿los misiles liberan al pueblo?… ¿las
bombas liberan al pueblo?… no termino de entenderlo…
ya perdonarán mi ignorancia, pero esos profesores
manipuladores me enseñaron que las bombas matan.
Claro, me dirán que matan a los malos… alguno
desde luego creció viendo películas de
indios y vaqueros. Pero, esa Madre de Todas las Bombas
que EEUU probaba con difusión televisiva esta
semana… muy precisa no me parece… digo yo que además
de los malos caerán algunos "buenos"…
ah, perdón, se me olvidaba que sólo eran
daños colaterales… morralla, vamos.
Los
necios comparan al régimen de Sadam (el opresor
iraquí) con el de George Bush (el libertador
de la humanidad, el defensor de la llama de la democracia).
¡Hasta ahí teníamos que llegar!…
cómo comparar un régimen que castiga a
su pueblo, que masacra a su pueblo, el iraquí,
con uno que ejecuta sentencias de muerte en el más
puro ojo por ojo, el norteamericano. Cómo comparar
a un régimen que censura la información
de medios, como el iraquí, con un régimen
que presenta pruebas falsas reconocidas en declaración
o mantiene presos sin derecho legal de asistencia jurídica,
como el norteamericano. Comparar dos regímenes
antagónicos es propio de necedad. Es evidente
que no se puede comparar la hipocresía por imposición
con la hipocresía legitimada.
Supongo
que en todo caso esos millones de personas que en todo
el mundo creen en una posibilidad para la paz y la cordura
están tremendamente equivocados. En realidad
no somos conscientes de que lo que se inicia con esta
acción es una larga cadena de acciones en pos
de la liberación de pueblos oprimidos bajo las
dictaduras de la sinrazón. Después de
Irak vendrá Corea del Norte, vendrá Cuba,
vendrá Israel… hablando de Israel… ahí
tenemos un ejemplo claro y contundente de cómo
la violencia acaba con el terrorismo y libera a los
pueblos. Vamos, que las futuras generaciones de palestinos
habrán de estar muy agradecidos a Sharon de que
sus vidas sean mejores por haber acabado con los malos.
Dejémosles que hagan. Si no, los actuales dictadores
camparán a sus anchas como hicieran en su momento
los Hitler, Milósevic o Franco… ¿se admite
Franco como dictador?… que hagan, o acaso podemos llegar
a ser tan estúpidos de pensar que lo hacen al
olor del petróleo. Desde luego no se moverá
España por esas motivaciones… nuestra ración
de combustible llegó por adelantado a costas
gallegas, asturianas, cántabras y vascas.
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