| |
|
Ken
Vandermark pasa por ser uno de los nombres más
importantes de la escena de la libre improvisación.
Chicago es la ciudad desde la que desarrolla la
mayor parte de sus proyectos. En Febrero de 2003
visitó (¡al fin!) por primera vez España. Con
él estuvimos charlando la madrugada del sábado
22 al domingo 23. Aquí te ofrecemos la
transcripción de la entrevista para el programa
radiofónico "El Club de Jazz".
Por
Carlos Pérez Cruz |
¿De
qué manera siente un músico como Ken Vandermark llegar
a un país tan lejano para tí como es España y
encontrarte aquí en Huesca tantos y tantos fans que han
recorrido incluso cientos de kilómetros para verte?
Es un tanto abrumador. Hemos hecho muchas giras con los
músicos de Chicago, sobre todo en los últimos 3 años,
y llegar a España y ver que tanta gente conoce nuestra
música, nuestros discos… es realmente abrumador. Ver
que esa música que nosotros hacemos en Chicago es
comprendida fuera significa mucho para nosotros. Es como
llevar la música fuera de nuestra casa para
comprobarla… para ver si tiene relevancia fuera de
nuestro hogar.
Sin embargo
estamos ante un músico que a pesar de ser uno de los
nombres propios de la libre improvisación y de la
creatividad es todavía un desconocido entre el
aficionado medio al jazz e incluso por parte de los
propios músicos. ¿Crees que el vivir en una localidad
menos popular que Nueva York como es Chicago puede
perjudicarte? Incluso el grabar en sellos pequeños ¿puede
ser otra de las causas?
Creo que hay varias
razones para explicar esto… las dos que tú has
mencionado son parte de esas razones. La mayoría de
sellos para los que grabo son pequeños sellos de EEUU
con mala distribución en Europa… aunque gracias a
Internet esto está cambiando. Nos ayuda a vender
nuestros discos.
Nueva York ha sido históricamente el centro mundial del
jazz. Pero creo, personalmente, sin despreciar a los músicos
de Nueva York, que esto ha cambiado. Especialmente en
los últimos 30 años ha ocurrido un gran cambio. La música
más creativa es internacional. Todo lo hecho en
Inglaterra a fines de los 60 y principios de los 70 con
gente como Derek Bailey, Evan Parker, Paul Lytton, Tony
Oxley… los holandes como, Misha Mengelberg, Hans
Bennink , los alemanes como Peter Brötzman y más…
ellos han desarrollado música conectada con el jazz
americano pero con una gran creatividad y significación
histórica. En Chicago pasa los mismo en los años 80.
La AACM con grupos como el Art Ensemble of Chicago…
que en su momento tenía una cierta relación con Nueva
York. Ahora todo eso se desarrolla en Chicago.
En la prensa se considera a Nueva York como el lugar más
importante (incluso en la prensa del jazz). A mi no me
interesa. Ellos se agarran a una historia cuya
creatividad se acabó. Hay mucho jazz o música
improvisada de músicos creativos increible de los que
la prensa especializada tanto norteamericana como
europea no habla… incluso los festivales se dedican a
programar a aquellos músicos que trabajan sobre una música
que llegó tocó ya el techo de su creatividad hace décadas.
Si tu trabajas fuera de eso no hablan de ti… y eso no
me molesta. Me interesa más la gente que quiere ser
creativa… improvisadores que buscan su propia voz y
desarrollar las ideas. Esa música de la historia claro
que nos interesa… la estudiamos pero buscamos nuestro
propio lenguaje… aquello que queremos decir. Yo me
encuentro en conexión con la historia del jazz. La
historia de individuos que en cada momento concreto se
expresan individualmente… al reves de aquellos que en
los 50 tocaban dixieland cuando es una música que se
desarrolló en los años 20. Eso sucede ahora con músicos
como los del Lincoln Center que tratan de tocar la música
de Duke Ellington. Ellington tocaba su música mejor que
nadie y para eso están los discos. Yo no quiero sonar
como otros. Por eso a mi no me importa que no nos hagan
caso. Prefiero tocar en una noche como la de hoy para
tanta gente a la que verdaderamente le importa tu música.
No necesitamos salir en primera página ni fotografías…
porque no somos parte de eso. Aunque deberíamos serlo.
Estamos conectados a una historia de la que ellos ni
siquiera escriben. En EEUU por ejemplo una emisora pública
emite más de 40 horas semanales de música que no es ni
Thelonius Monk, ni Charlie Parker ni Coltrane… ponen
gente contemporánea que imita patéticamente esa música…
yo no soy parte de eso. Yo en realidad creo que en
realidad estoy conectado a un músico como Monk… no
digo que sea tan bueno como él… pero si que su espíritu
de creatividad e individualidad son los que yo busco…
no a la gente que hace malas versiones de Round Midnight.
Músico de
Boston que no fue a Berklee... el motivo ¿una razón de
criterio?... ¿Boston vs Creatividad?
Personalmente creo
que fue una buena idea no haber ido a una academia de música.
Tuve la suerte de escuchar mucha música de niño en
casa. Esa fue mi mejor escuela. Soy autodidacta y muchos
músicos con los que toco también lo son. Han tratado
de buscar el camino hacia donde querían estar. La
manera de enseñar de las escuelas que yo conozco de
EEUU (de Europa no puedo hablar) es peligrosa ya que en
su proceso de enseñanza borran al individuo. Les enseñan
técnica y esto no tiene sentido. La técnica a no ser
que sirva a una idea no tiene sentido. Tienes que tener
las ideas en dirección al desarrollo de las técnicas.
No puedes sentarte a pensar necesito hacer esto sin
tener un propósito detrás de él. El malabarismo está
vacío y en las escuelas te enseñan la destreza sin el
aspecto creativo de la persona. Mucha gente va a la
escuela con creatividad y el competir con otros músicos
a los que se les enseña la manera correcta de tocar (de
tocar un blues, unos acordes…)…es problemático.
Kent Kessler: Ken y yo hicimos un curso con los
alumnos de música de una universidad. Básicamente les
enseñábamos cómo trabajábamos sobre nuestra música.
Al finalizar el profesor nos preguntó sobre nuestra
relación con las escuelas de música… y esa era la
peor pregunta que nos podía haber hecho… ya que yo
nunca fui a una escuela de música. La gente que han traído
a la universidad para relatar sus experiencias básicamente
decían que habían sido un fracaso como estudiantes de
música. Y eso es una estupidez… o eres músico o no
lo eres… tener un diploma te permite enseñar como
profesor graduado. A mi no me interesa y yo creo que eso
hace más daño que ayuda. No enseñan a pensar
creativamente… sólo enseñan destreza y habilidad
porque es lo único para lo que están preparados. Uno
puede tocar o no una serie de escalas y si tus ideas son
distintas a la opinión pública… ¿eres un
fracasado?… cualquiera que emprenda un acto creativo
parece que se encuentra fuera de los límites de lo
correcto. Van a la escuela con la mente abierta,
excitados con ganas de tocar y se retiran amargados y no
interesados en tocar.
Una de las
cuestiones que más llaman la atención de la carrera de
Ken Vandermark es la cantidad de discos y grupos con los
que trabajas. En el caso de los discos ¿cuáles son tus
objetivos?
Para mi lo más
importante es tocar en vivo. La música es un proceso de
forma artística. Es posible que tengas metas pero para
mi todo sucede en el escenario tocando noche tras noche.
Por eso me gusta hacer muchas giras… y las grabaciones
son una especie de documento que refleja un punto
concreto de un periodo con el material con el que
trabajamos. Con los Vandermark 5 por ejemplo vamos a
editar ahora el sexto trabajo. Y es uno de los 10 o 12
grupos con los que estoy involucrado. Documentar con
grabaciones a ese grupo nos permite ver como las ideas
cambiaron. Pero en realidad eso sólo es una pequeña
parte de lo que la banda hace. No se cuantos cientos de
conciertos hemos tocado. La crítica de lanzar
demasiados discos…bueno… si no les gusta no los
compren. Es como si alguien me criticara por hacer
muchos conciertos. Los discos son sólo una pequeña
parte del proceso de lo que hago. Y creo que merece ser
documentado. Y si quieren saber por qué grabo tantos
discos… yo trabajo en muchos grupos diferentes que
cambian constantemente y creo que tener un disco de lo
que hicimos en cada momento tiene su valor.
Una de las cuestiones
habituales en el mundo del jazz gira en torno a las
diferencias entre el llamado jazz europeo y
norteamericano. Tú tienes experiencias con músicos
europeos como Mats Gustaffson (entre otros). ¿Notas
diferencias en la manera que tienen unos y otros de
afrontar el jazz, la improvisación?
Generalizando puede
haber diferencias en la manera en que los músicos
americanos tienden a tocar con respecto a los europeos.
Pero pensarlo así es problemático. Lo importante es la
manera en que los individuos tocan. Por ejemplo has
mencionado a Mats Gustaffson. Mats es parte de la escena
sueca pero él no representa la manera en que esa escena
trabaja. Si miras a Stenson y el grupo Gassss parecía
que esa era la manera sueca de tocar free. Podía haber
una cierta relación pero la manera en que toca Mats es
absolutamente personal. Y eso también sucede en EEUU.
Podrías pensar que los americanos enfocan de una manera
similar en torno al groove (ritmo, armonía, melodía…).
Pero si escuchas por ejemplo a Joe Maneri o a su hijo
Mat Maneri… de acuerdo, puede que ellos también lo
hagan… pero de una manera más abstracta. Si lo
comparas con mi manera de tocar esa música es posible
que ellos lo desmenucen y lo muevan más. Al tocar con músicos
tanto europeos como norteamericanos es como si intentara
disminuir la brecha entre estas culturas. Dentro de
Europa cada país tiene unas diferencias culturales, a
la vez que cada país tiene las suyas propias. Pero yo
estoy más interesado en trabajar con individuos. No me
importa si están en Chicago, en Nueva York, en
Estocolmo. Las diferencias geográficas han disminuido.
Antes trabajabas con gente de tu ciudad. Ahora trabajas
con gente de tu pais, o con gente que vive al otro lado
del charco. Ya no importa tanto… se trata de encontrar
la gente adecuada para comunicarte… y si claro, cuesta
dinero viajar a Oslo… pero si allí está la gente
adecuada para tocar vamos y tocamos. La gente con la que
tiendo a tocar tiene un punto de vista similar. No
quieren tocar conmigo porque sea norteamericano… les
importa un carajo. Les importa tocar música sin
importarles si esto es jazz o no… les interesa
integrar elementos musicales que están fuera del jazz
pero que les interesan. Por ejemplo cada uno de mis
proyectos tiene elementos musicalmente interesantes para
mi y que en muchos casos están fuera de lo que es
estrictamente la historia del jazz. Y eso es hoy mucho más
común que hace 30 años cuando la gente dividía los géneros.
Los ingleses por ejemplo estaban preocupados por
separarse de la tradición americana para definir su
propia personalidad. Desarrollaron proyectos
asombrosamente innovadores. Eso ya no es tan común. La
gente trata de integrar todas las ideas para tocar
juntos en vez de crear sus propios espacios exclusivos.
Pregunta propia de los
aficionados a Ken Vandermark... tus próximos
proyectos... entre otros, creo, un disco de saxo sólo
El disco de saxo
solo lo grabé en Agosto y todavía está para editar.
Saldrá probablemente a finales de abril en el sello
OKKA. Es mi primer solo. Tenía esa idea hace tiempo.
Intento sonar como yo, no yo intentando sonar como Evan
Parker, o como Anthony Braxton o Peter Brotzman o Mats
Christensen. Es un enfoque personal. Me interesaba hacer
más conciertos en solo y sólo lo he hecho en Chicago
esporádicamente. Aunque me interesa trabajar con otros
músicos.
En nuevos proyectos hay un trío con Pals Nilsen Love y
Nate McBride con quienes quiero trabajar más. Quiero
mantener muchos de los grupos. La Territory Band, los
Vandermark 5. Con el LKV espero hacer más cosas. Con el
Brotzman tentet … espero mantener los grupos más
creativos como los Vandermark 5. Hemos estado juntos
largo tiempo con pocos cambios de nombres. La banda
sigue teniendo ideas cambiantes y con mis propias ideas.
A pesar de esto también me gustaría trabajar en nuevos
grupos y músicos. Quiero trabajar más con Paul Lytton
y otros músicos. Tengo también un trío con dos músicos
de Oslo con los que tocaré clarinete bajo. Clarinete
bajo, piano y contrabajo. Es un grupo muy acústico y
que se relaciona de alguna manera con lo que hizo el
Jimmy Giuffre Trío. Y de alguna manera quisiera hacer más
con ellos y con Bley también. Quiero mantener aquello
que es verdaderamente interesante y que aporta nuevas
cosas para mantener mi cabeza estable (risas). Ahh, del
proyecto saxo solo. La música no funciona en base a una
melodía concreta es más un estudio de caracteres de
sonidos, de personalidades. En el disco creo que he
puesto 13 piezas y hay como otras 5 más. Hice 13 que
grabé en casa porque tiene buena acústica y después
grabé en concierto entre los días que grabé en casa.
Quiero poner 5 versiones de esta mismas piezas en el
concierto en vivo esperando que demuestren que aún
teniendo un carácter específico pueden fluir en la
manera de interpretarlas. Todo puede afectar… la acústica
de ese día, cómo yo me encuentre. Temáticamente
alguna de las piezas tiene material melódico, pero no
está escrito. Es más una reinterpretación de un
sentimiento. Tiene material específico pero fluye en la
manera en que lo interpreto. Lo que sucede en solos es
que eres tú trabajando en tus ideas. Mi idea era
intentar inventar una manera de trabajar con las acústicas
de las piezas. Cuando trabajas con otros músicos
trabajas también con sus ideas y ellos te pueden ayudar
a resolver un problema. Cuando trabajas sólo no tienes
ningún apoyo y esa es la gran lucha.
Dicen que la música
es un lenguaje internacional. Dado los tiempos tan
especiales que vivimos quizás algunos debieran escuchar
más música.
Las cosas están tan
jodidas ahora. Creo que algo que proporciona un descanso
de eso, una oportunidad de salirse de ahí aunque sea
por un minuto o darte optimismo sobre la raza humana es
algo positivo. Vivimos una época muy oscura y espero
que EEUU vaya más lentamente y no se lance a un enorme
error. Creo que las artes son cruciales. Son las cosas
en las que yo me apoyo para mantener mi esperanza en la
gente. Cuanto peor están las cosas más optimismo
necesitamos. Y si la música permite a la gente mantener
su esperanza entonces estoy orgulloso de ser parte de
eso y espero estar contribuyendo en vez de hacer algo
negativo. No necesitamos ahora nada más negativo.
|