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SIDSEL ENDRESEN

Sidsel Endresen nació en Noruega en 1952. Ha desarrollado una carrera profesional que dio sus primeros pasos en los ochenta dentro del grupo del guitarrista Jon Eberson. Más tarde llegarían sus grabaciones para ECM o los dúos junto al teclista Bugge Wesseltoft. Desde entonces y hasta ahora su estilo ha evolucionado hacia una libertad vocal experimental y radical que desarrolla en proyectos a solo o junto a músicos como Jan Bang, Christian Wallumrød o Håkon Kornstad. Charlamos con ella antes de su actuación en el marco del ciclo Ellas crean en el museo Thyssen-Bornemisza de Madrid (14/03/2011).

Lo que puedes leer a continuación es una transcripción de la entrevista emitida en un especial Club de Jazz con fecha 16 de marzo de 2011. También puedes escucharla en su versión original en inglés.

Cuando empecé a escuchar Jazz, a finales de los ochenta, descubrí la música del noruego Jan Garbarek y realmente me entusiasmó. Y un día leí que había declarado que él no era un músico de Jazz. Y algo parecido me pasó contigo, Sidsel. Cuando descubrí tu música me enamoré inmediatamente de ella también. Y ayer, mientras preparaba la entrevista, encontré un video en el que declarabas exactamente lo mismo: No me considero un músico de Jazz. Bueno Sidsel, no sé, quizá es que no es Jazz lo que me gusta de Noruega.

Todos los músicos con los que he trabajado han sido músicos de Jazz en un primer momento pero yo nunca he entrado de lleno de forma muy profunda en las formas del Jazz clásico. Al principio entré un poco en eso de las canciones del Real Book, en los problemas de la estructura armónica y en la improvisación de Jazz pero después me involucré mucho en hacer mi propia música, en mis propias letras y también en las formas libres de improvisación. Por supuesto que está relacionado con el Jazz pero no me considero propiamente una cantante de Jazz.

Tengo la sensación de que estamos viviendo un momento en el que las diferentes culturas, los diferentes lenguajes musicales, están más conectados que nunca. Por supuesto que siempre la música ha creado nuevos sonidos a través del cruce de lenguajes pero pienso que ahora es un momento en el que, al menos algunos músicos, no piensan en la música en términos de estilo o algo parecido; crean sin tener en cuenta las reglas o los sonidos que la gente espera escuchar del Jazz, del Rock o de cualquier estilo. ¿Qué piensas sobre esto?

Pienso que es muy cierto lo que dices. De algún modo considero este momento como algo bastante maravilloso musicalmente porque no existen fronteras estrictas entre las diferentes formas musicales. Hay mucha comunicación entre géneros y fronteras idiomáticas. Pienso que este tipo de caos, pero también de libertad a la hora de elegir tus propias referencias, hacen de este un buen momento para desarrollar quizá nuevas formas.

En los últimos diez, quince años, algo ha pasado en los países nórdicos o, al menos, ha sido el momento en que nos hemos fijado en vuestra escena musical y hemos encontrado allí, en Noruega, en Suecia, una escena jazzística muy amplia y abierta. ¿Cómo percibes la evolución de la escena de Jazz en los países nórdicos?


Es una pregunta muy amplia. Pienso que la ventaja de Noruega y Suecia es que somos países muy pequeños – particularmente Noruega es un país muy pequeño – y también es importante la punta de lanza que fue el trabajo de tipos como Jan Garbarek. Jan Garbarek, Jon Christensen, gente como ellos, hizo posible que se mirara a otra parte más allá de sólo al idioma americano. También hay un factor y es que la música Folk noruega tiene mucha fuerza en el país. La escuchas en la radio, es una forma musical presente. También está el interés en la música europea y en la música contemporánea europea que ha sido quizá una influencia en la creación de una escena musical ligeramente diferente a la de antes en la que uno estaba mirando a América todo el tiempo. También porque especialmente Noruega, pero también Suecia, funciona bastante bien económicamente para nuestro trabajo.

¡Felicidades!

Gracias. Uno no debería olvidar el hecho de que el Departamento de Cultura del Estado de Noruega ha funcionado bien en el desarrollo, subvención y apoyo a las artes, particularmente para el Arte no comercial, y esto ha sido muy importante.

Y esta situación, ¿está en peligro con la actual crisis económica?


Hasta ahora no pero, al igual que en Europa, hay una continua discusión en este momento sobre el recorte de los fondos culturales. Hay bastante debate ahora mismo en Noruega sobre lo que se debería recortar lo que, según mi punto de vista, es un poco estúpido (Risas). Por supuesto que lo notamos pero no de una forma tan dura como los países europeos.


Una de las cosas que caracteriza parte del Jazz europeo es que, de algún modo, conecta el lenguaje de la improvisación del Jazz con las diferentes tradiciones folclóricas. ¿Te consideras parte de algún tipo de tradición Folk?


No soy parte de una tradición folclórica pero estoy, por supuesto, muy influenciada por ellas porque, como dije, la música Folk está muy presente en los medios de comunicación noruegos, puedes criarte con ella. Mi padre amaba la música Folk y la escuchábamos todo el tiempo así que, por supuesto, estoy muy influida pero no de una forma directa o lineal sino, de algún modo, como una gran fuente de inspiración.

Hablemos de Jazz vocal. Suelo decir que el Jazz vocal mainstream está en una profunda crisis. Estuve hablando el pasado mes de diciembre con la cantante griega Savina Yannatou y le comenté que suelo encontrar más evolución en la forma de improvisación vocal fuera del Jazz mainstream. Me comentó que una posible respuesta a mi percepción es que es realmente difícil escapar de la tradición. ¿No piensas que la voz es el instrumento con las mayores dificultades de evolución de la historia del Jazz? Porque tengo la sensación de que la mayor parte del Jazz vocal trata de imitar el pasado, no de evolucionar y de encontrar nuevas formas de expresión.


Sí, pienso que esta es una de las razones por las que no he profundizado mucho en trabajar en la improvisación jazzística. Es porque encuentro el lenguaje de la improvisación vocal algo limitado. Encuentro que es una imitación de los instrumentos, de las trompetas, del saxofón, también una imitación del fraseo de esos instrumentos. Así que he buscado mucho más fuera de eso, he intentado desarrollar un rol diferente también para mi forma de cantar, para que no sea sólo llevar el peso de la canción y después sean los chicos quienes improvisen (Risas) y luego tú quizás hagas un pequeño solo improvisado. Quiero tener gran parte de la misma función que tiene un instrumento. Que pueda ser una voz frontal, un tipo de voz principal, pero que también pueda entrar después en un trabajo más de texturas y ser parte de esa experiencia colectiva o lo que sea.

No eres una cantante con músicos alrededor sino que eres uno de los músicos.


Sí, esa es mi ambición. Absolutamente.


Tienes una voz muy personal y la he escuchado en contextos melódicos pero también en otros donde se rompe, donde experimentas con el ritmo, recitas, etcétera. ¿Cómo ha evolucionado tu técnica vocal durante tu carrera?


En mis primeros años trabajé con formas musicales muy ortodoxas como el Blues, Soul, algo de Jazz de cámara (particularmente en mis grabaciones de ECM) pero después me fui interesando cada vez más en la improvisación libre, en hacer composición en tiempo real (risas). Durante muchos años he hecho y todavía hago mucha investigación de qué es lo que puede hacer la voz, sobre cómo puede funcionar en diferentes niveles y eso lleva tiempo porque al principio, cuando te acercas a lo experimental, es más una cuestión de gimnasia (risas) y gastas mucho tiempo tratando de catalogar a partir de la investigación personal para llegar a ser una voz musical válida.


Y encontrar estas técnicas vocales, ¿es más una cuestión de profesores con los que has trabajado o de música que has escuchado?


Pienso que es una cuestión de muchas cosas. Obviamente de escuchar mucho. Yo escucho mucho formas tradicionales de músicas del mundo como la árabe, japonesa… ya sólo por mi interés en los aspectos sonoros de lo que hacen, no tanto por sus formas tradicionales como por el modo en que sus voces usan las diferentes formas del sonido. Pienso que he aprendido mucho de eso y también haciendo mucha investigación por mi cuenta, sentada durante horas en mi pequeño estudio, grabando todo lo que hago y después escuchar y pensar, bien, esto está bien quizá para desarrollar algo que valga la pena. También he recibido algunas clases de Meredith Monk y al principio algunas clases de profesores de Clásica que me enseñaron algunas cosas realmente muy buenas sobre el uso clínico de la voz. Sobre la respiración, sobre el control… Así que es una mezcla.

Creo que además de cantante eres poeta. ¿Es cierto?

Bueno, me gustaría considerarme poeta. He hecho textos, he escrito muchos textos para música.

¿Crees que esa parte poética tuya está directamente conectada con el modo en que escribes letras o, incluso, con la manera de improvisar o de poner letra a la música?

Pienso que hay algunos paralelismos en el trabajo entre la voz con música y el trabajo con textos. Hay un foco sobre el detalle y tienes que ‘eliminar lo que te gusta’ (‘kill your darlings’, en el original), tienes que buscar lo esencial pero tengo un pequeño problema para combinar al mismo tiempo el trabajo de la improvisación libre con las letras porque la letra limita bastante la forma y también el tono de la música, determina los estrategia bastante rápidamente así que ahora estoy en el proceso de intentar desarrollar algunos textos que son más como piezas de ensamblaje que puedes cambiar de sitio y que no son tan definidas como la forma sino que, de algún modo, son flexibles.

Has grabado con instrumentos acústicos, también con electrónicos. ¿Piensas que la exploración de nuevos modos de expresión musical está conectada, de alguna manera, con el uso de electrónicas, samplers, loops?

Estoy segura de que estoy influenciada e inspirada por eso. Absolutamente. No utilizo ningún efecto para mi voz, canto de forma natural. Me gustaría ser capaz de hacer estas cosas extrañas acústicamente con mi voz (risas) y no tener que fiarlo a las cajas para romperla y cantar. Me gusta trabajar con ellas. Trabajo con algunos buenos músicos de electrónica, como Jang Bang, que han desarrollado sus tratamientos para lograr convertirlos en un instrumento propiamente. Pero estoy segura de que el modo en el que pienso en la música hoy y la música que me interesa a mí está muy influido por la música electrónica.

Si pensamos en términos puramente vocales, sin electrónicas, ¿hay todavía espacio para tratar de encontrar nuevas formas de expresión?

¡Bueno! Es una buena pregunta. Siempre me ha preocupado la palabra ‘nuevo’ porque nunca sé si algo es realmente nuevo. Pienso que son desarrollos diferentes y lo que debería ser nuevo es tu propio uso de algunos elementos musicales que están mucho más presentes hoy. Así que este es probablemente la parte original de lo que es nuevo. No lo sé.

¿Ha cambiado el modo en que vives y sientes la música desde el comienzo hasta ahora o es el mismo impulso entonces y ahora?

Ha cambiado, sí. Por supuesto. He trabajado durante treinta años y al principio gran parte del trabajo que hice estaba conectado con los ideales que yo tenía en ese momento, con mis héroes y mis heroínas y, por supuesto, está ese deseo de, de algún modo, tratar de emular algo de lo que hicieron que yo sentía que era tan fantástico (risas). Pero es un proyecto que dejé hace mucho tiempo y pienso que ahora miro… ¡quizá soy cada vez más egocéntrica! (risas). Ahora miro más lo que estoy haciendo yo misma. Pero ahí están, para siempre, gente como Joni Mitchell, Billie Holiday, Chet Baker, ya sabes, mis primeros héroes están ahí todavía.

Y cuando escuchas tus antiguas grabaciones, ¿te gustan? ¿Las odias? ¿Cómo te sientes?

¡Es una buena pregunta! (risas)

Porque he leído en la página web de tu promotora en España que en los ochenta te llegaron a comparar ¡con Patti Smith!

¿De verdad? ¡Oh! (risas). ¿Patti Smith? Sí, es bastante comparable. Perdón, he olvidado la pregunta.

Te preguntaba por cómo te sientes escuchando tus antiguas grabaciones.

Algunas cosas las tolero (risas) porque recuerdo dónde estaba yo en ese momento, pero hay cosas que hice en las primeras grabaciones con Jon Eberson, cosas que hice vocalmente, que quizá odio. Por sus manierismos, ese tipo de manierismos del Jazz, del Soul con los que tuve que romper fuertemente en un momento determinado porque se convirtieron en un filtro para mí. Pero algunas cosas pienso que son todavía piezas de trabajo bastante honestas.

Imagino que tus primeras grabaciones son más aceptadas por parte del gran público que las que haces ahora y esto conecta directamente con lo que he leído minutos antes de esta conversación en un periódico mexicano a través de internet. Un artista decía lo siguiente: Si actuamos para satisfacer al público, no somos artistas, somos marionetas. ¿Qué piensas de esto?

Pienso que para mí ha sido siempre una cuestión de… soy ambiciosa con mi música. Creo que cuando piensas demasiado sobre si a la gente le va a gustar o no te distraes, no es algo bueno para desarrollar la música. Para mí es algo que tiene que ver más con que te sorprendan. Así probablemente mucha gente se interesa en lo que haces aunque esto, en cierto modo, no es comprendido y aceptado por completo. Cuando trabajas durante mucho tiempo hay una falta de conocimiento de lo que haces que no puedes pedirle a los demás que tengan. Así que quizá a lo largo de los años mi música se ha convertido en un tipo de música para gente especializada e interesada (Risas).


Para finalizar, ¿qué proyectos tienes en mente?


A lo largo de los años he querido trabajar en unidades musicales cada vez más y más pequeñas. Encuentro el formato de dúo fantástico porque es como un maridaje de gran responsabilidad y gran libertad. Así que me encanta este formato. Tengo ahora tres dúos con los que trabajo. El dúo con Jang Bang, otro con el guitarrista Stian Westerhus y otro con el saxofonista noruego Hakon Kornstad. También hago conciertos de solo voz. Esto es lo que estoy haciendo. En la actualidad estoy trabajando en hacer una grabación a solo para Jazzland.


Carlos Pérez Cruz

Traducción: Carlos Pérez Cruz
Corrección: Roberto Barahona