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Santiago Molina,
nacido un 10 de noviembre de 1969 en La Coruña, es técnico en marketing
y publicidad y master en diseño gráfico y nuevas tecnologías,
trabajando entre otras muchas cosas en el mundo del diseño gráfico desde
1992. Su relación con el jazz empieza en sus años de locutor de radio en
el circuito emisor local de Zaragoza. Coordinador y diseñador de revistas
on line y culturales como "El Angel de Carbón" o la revista gráfica
"Esencia", dirige y coordina en estos momentos el programa
de jazz "La Montaña Rusa" para la FM zaragozana. Por
Carlos Pérez Cruz |
P:
Una pregunta de difícil respuesta a la que
estamos sometidos las gentes del jazz ¿qué es el
jazz para ti?
S.M: El
Jazz para Santiago Molina y, sin ánimo de
exagerar, son 24 horas.
Me despierto y tengo que decirle a Brad Mehldau
que baje un poco el tono de su piano, que todavía
estoy adormilado. Me voy a la ducha con los
bafles persiguiendome por el pasillo hasta que
entro en el baño.
En el desayuno me untan las tostadas Patricia
Barber y su última grabación –esto es algo
impagable-. De camino al curro charlo
amistosamente con la música de Pat Metheny.
Durante el trabajo no puedo olvidarme de pedirle
consejo a la cantidad de músicos que allí me
hacen compañía.
A comer: no hay mejor lentejas estofadas que las
hechas de la mano de Dee Dee Bridgewater. Y
vuelta al curro, esta vez al lado de otro Pat,
Martino, ¡qué delicia! En el curro por la
tarde la misma historia que por la mañana,
aunque he tenido un leve incidente con Charles
Mingus, siempre empeñado en hacer las cosas a
su manera.
Por la noche, ceno dejándome enredar en la
sofistificación del piano de Bill Evans y me
voy a acostar apoyando mi cabeza en el hombro de
Diana Krall (¡qué más quisiera yo!).
Pues
esto es el jazz para Santiago Molina.
P: ¿Cuál es tu
relación inicial con el jazz, tu primer
encuentro con esta música?
S.M: Mi
primer encuentro con el jazz viene dado de la
mano del más grande en cuanto a la divulgación
del Jazz en España. Me imagino que ya sabeis a
quién me refiero ya que seguro que no soy el único
que tiene que agradecerle a Juan Claudio
Cifuentes lo mucho que ahora estoy disfrutando.
Flipé con 12
años en un “Jazz entre amigos” que
se prolongó con una proyección en blanco y
negro de un concierto de Charles Mingus (que
grabe directamente de los altavoces de la tv a
mi radio cassette). Y hasta ahora.
P: Jazz y
España, Jazz e Instituciones… ¿palabras de
difícil convivencia?
S.M: En
cuanto a la primera relación, mi opinión es
que es un unión cada vez más solida y rica.
Jazz y España están absolutamente condenados a
permanecer unidos indisolublemente. Creo que
cada vez hay mayor riqueza de músicos y cada
vez mayor conocimiento. Pero en este punto del
camino nos encontramos con la piedra más
gorda… la siguiente relación…
Jazz
e Instituciones…. Ufff...¡ Qué
complicado!… Yo soy de la idea de que mientras
la cultura o cualquiera de sus manifestaciones
sea subvencionable, vamos mal. Cuando se depende
del dinero público de esa manera; primero, es
una trampa ya que cuando no hay suficiente
presupuesto, de donde primero se recorta es del
ocio público y, en este caso, de la cultura. Y
segundo, que el depender de ese dinero demuestra
que realmente hay pocos músicos, organizadores,
etc.. que realmente puedan crear o organizar en
plena libertad y en unas condiciones en las que
es complicadísimo planificar absolutamente
nada.
Jazz y España, sí por favor. Jazz e
Instituciones, mal vamos por ahí…. Y ya sé
que es muy fácil decirlo.
P: ¿Qué ha de
cambiar para que el jazz español alcance la
madurez? (si es que no la hubiera alcanzado)
SM: Me
falta información para tener un juicio de valor
concreto y exacto sobre esta cuestión. Por lo
poquito que sé, lo que yo veo que sí falta es
una divulgación mayor y hacer del jazz algo
mucho más accesible, quitarle ese halo
elistista y casposo que muchas veces le
otorgamos la propia gente desde dentro del jazz.
El jazz ha de ser cercano, abierto, enseñanza,
accesible… no sé… por lo menos a mi me
gustaría que fuera así.
P: España y Músicos
de Jazz… ¿cuál es el nivel actual de
nuestros músicos?
S.M: Vuelvo
a responder lo mismo de antes. Sinceramente me
falta conocimiento para poder establecer un
juicio de valor, pero creo que el nivel actual
de nuestros músicos es bastante bueno (David
Mengual, Ximo Tebar, Perico Sambeat, Mariano
Conguet…) y creo que el hecho de que haya una
generación joven importante de músicos de jazz
del panorama internacional que haya estado un
tiempo en España (Brad Mehldau, Kurt
Rossenwinkle, Chris Cheek, Jerry Gonzalez…)
significa que por aquí se cuece algo y muy
bueno. That’s
my opinion. O
debería cocerse.
P:
¿Qué nombres de nuestro jazz consideras
destacan en este momento?
S.M: Los
que he nombrado arriba. Mengual, Tebar, Perico,
siempre Perico Sambeat, el guitarrista maño
Mariano Conguet, los sempieternos Jorge Pardo,
Carles Benavent, el super super super gaditano
Chano Dominguez y todo lo que se genera a su
alrededor, acompañado por los geniales Tino Di
Geraldo y McGuill…. No sé, quizás son los más
conocidos para mi internacionalmente pero ya
digo que de jazz nacional me falta mucho
conocimiento y me gustaría conocer mucho más,
of course.
P:
Del panorama internacional del jazz, ¿qué
nombres y movimientos te llaman especialmente la
atención?
S.M: ¡¡¡Buff!!!
Qué pregunta más "dificile de
contestare"….. Me gustan tantos. Mi
preferido número uno es Brad Mehldau y no voy a
hablar de él porque podría hacerlo durante
horas. Me gusta mucho todo lo que es el jazz
contemporáneo y siempre estoy muy atento a la
salida de nuevas figuras. De Europa me vuelven
loco Emmanuel Bex, Daniel Humair, Henri Texier,
Aldo Romano, Esbjörn Svensson, Enrico Rava,
Paolo Fresu, Anders Widmark… no sé, son
tantos…
Charles
Lloyd, Don Byron, Erik Truffaz - que me encanta
y cada vez más - , Dave Holland, Pat Metheny,
Charlie Haden…. No sé son "tropecientos",
no puedo nombrar mucho por que me dejaría
alguno y sería injusto. Todos los clásicos sin
excepción…
En
cuanto a movimientos y corrientes actuales, me
gusta mucho lo que se está haciendo mezclando
elementos del jazz de toda la vida y elementos
de la música electrónica y de baile…
empezando por John Scofield, Medeski, Martin y
Wood, el propio Erik Truffaz, Bugge Wesseltoft,
Matthew Shipp…. Creo que lo llaman “Neo Bop”,
aunque yo soy poco amigo de etiquetar las
corrientes ya que contribuyen al aturdimiento
del público.
P: ¿Cuál es tu
valoración del actual panorama de festivales de
jazz en España? ¿Jazz o acto social? ¿Se cuenta
suficientemente con el jazz español y europeo?
¿Merecerían en todo caso estos últimos presencia
sobre esos escenarios?
S.M: En
cuanto a la primera cuestión creo que el
panorama actual de festivales es bueno y cada
vez mejor. No hay más que echar un vistazo a la
programación de algunos festivales y no sólo
los de siempre (Vitoria, San sebastian,
Barcelona, Madrid, Getxo...) si no que algunos más
van programando gente muy buena (y dejándoselas
que es muy importante). Pero todo es mejorable.
En cuanto a Jazz o acto social, ni lo uno ni lo
otro. El Jazz puede ser motor para ayudar a
determinadas causas al igual que muchas otras
manifestaciones artísticas y eso le daría su
carácter social. El Jazz de por si es una
corriente artística lo suficientemente grande y
talentosa como para ser tenida en cuenta como
arte en sí, ya digo, como cualquier otra
disciplina artística, capaz de aportar a la
historia musical varios capítulos de mucho
peso. Y los que quedan por escribir.
Se
cuenta más bien poco con el jazz europeo y en
concreto con el español. Está claro que la
apuesta es cada vez mayor pero falta un cierto
empujoncito. A todo esto están contribuyendo de
manera positiva la nuevas tecnologías. Hay
gente muy muy buena, por lo menos en lo que
conozco yo en Europa y algunos que conozco en
España que tienen poco o nada que envidiar a
los músicos del continente americano. Habría
que apostar un poquito más por ellos…. Pero
como aquí somos tan quijotes… no sé, habría
que hacer un esfuerzo máximo por dar salida a
toda esa maravillosa gente que ahora no puede. Sí,
definitivamente merecen más espacio, of course,
bajo mi punto de vista todo el mundo debería
tener su espacio.
P: ¿Festivales o
programación de club?
S.M: Creo
que son necesarios los dos. La esencia del jazz
es el club. De ahí surge
todo. El club es el día a día, ladrillo
a ladrillo el edificio avanza. Lamentablemente
falta muchísimo de esto. Aquí concretamente en
Zaragoza no hay nada que conserve esa esencia:
hasta que algún día me enfade yo, tire los
trastos por la ventana y lo monte… je, je ya
me gustaría.
Los Festivales son también necesarios por que
le dan al Jazz la proyección hacia un público
mayor que las programaciones de un club de jazz
no puede ofrecer. El festival de Jazz es la
liturgia jazzística, la manifestación pública
de lo que, íntimamente, se cuece en los clubs.
Ahora,
si yo tengo que elegir, me quedo con los clubes.
P: ¿Cuál es la
realidad del jazz en tu región?
S.M: Me
da vergüenza decirlo pero creo que si
tuvieramos que colocarlo en términos de
temperatura, estaríamos a unos –10º centígrados.
Se cuece poco y lo poco que se cuece es siempre
para esa minoría elistista y casposa que no
quiere entender que el arte debe ser para las
masas y gratuito, a ser posible (ya sé que
suena utópico pero es así). Hay un par de
bares, cafés, no se les puede llamar clubes de
jazz (dios mío, qué herejía), que se jactan
de programar jazz algún día entre semana, pero
que ni es jazz, ni es na de na, todo totalmente
alejado de cualquier realidad jazzística y sólo
con el deseo de negocio: te pegan unas clavadas
por la mie… que se escucha, que es para
alucinar…
Con este panorama, si hay algún grupo que
merece la pena seguirlo, pues se va fuera como
el grupo Monkayo, que les perdí la pista hace
algún tiempo. Lamentable,
I tell you.
Como
en todo, tenemos nuestras honrosas excepciones y
Borja y su festival de jazz es la excepción de
aquí, que cada año lo hacen más y mejor.
P: ¿Qué
objetivos te planteas con tu programa de radio?
S.M: Pues
bueno, en un principio no pretendo más que dar
a conocer el jazz en toda su extensión a la
mayor parte del público que se acerca a la
ventana de la radio jazz, sin grandes nombres,
artificios o gestos que siempre hay tiempo para
eso. O sea, jazz para todos y lo más sencillo
posible. Eso sí, programo lo que a mi me gusta
y programo de todo, desde lo más chupao a lo más
complejo; y es que creo que no puedes engañar
al personal diciéndole que el jazz es tan
accesible como la obra de Duke Ellington y luego
ponerle a Ornette Coleman. He comprobado
personalmente que hay mucha gente que, al
adquirir cierta madurez musical, se acercan con
mucho cuidado al jazz, pero con interés. Pues
ese es el tipo de personal que quiero reclutar
para mi programa.
A partir de la radio, me gustaría unir fuerzas
y crear las sinergias suficientes como para
desarrollar algo realmente sólido en Zaragoza.
Partiendo de una Asociación o algo así, con
local propio (el club) a partir de ahí, con
socios (hay que sustentar el tema entre todos),
programar actuaciones, proyecciones, una
biblioteca propia, tener algo que acompañe al
gaznate, claro y hacer que esto crezca y crezca
hasta lograr un movimiento jazzístico
importante de tal manera que se puedan programar
actuaciones o hitos, festivales con carácter de
importante… Bueno es un sueño, ¿no? Je, je
P: 5 discos
imprescindibles de tu discoteca
S.M: Qué
dificil elegir:
John
Coltrane – The complete Village Vanguard
Tapes;
Grant
Green – Idle Moments;
Brad
Mehldau – Places;
Joao
Gilberto – Joao;
Pat
Metheny – Bright Size life
P: 5 Directos de
tu vida (a los que acudiste. No se refiere a
grabaciones)
S.M:
Joshua
Redman – año 2000 en Zaragoza-;
Charlie Haden Quartet West –año 1998 en
Zaragoza-;
Pat Metheny – año 1990 en Zaragoza-;
Herbie Hancock –año 1999 en Zaragoza-;
Brad
Melhdau – año 2000 en Zaragoza.
P: Algo que quieras
añadir.
S.M: Que
me ha encantado rellenar esto y que me mandes más….
Je, je, je. Ha estado bien. Enjoy
Jazz.
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