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Jason
Moran pasa por ser a sus 27 años de edad uno
de los más interesantes pianistas de la actual
escena del jazz norteamericano. A pesar de su
corta edad muestra al piano una madurez envidiable
reflejada en cuatro trabajos discográficos
propios y en numerosas colaboraciones. Alumno de
Jaki Byard y Andrew Hill camina con su piano por
muy diversos lenguajes de la improvisación. Su último
trabajo hasta la fecha - "Modernistic"
(Blue Note) - es un cara a cara en soledad frente
al piano.
Por
Carlos Pérez Cruz
(Traducción: Diego Sánchez Cascado) |
Una
de las cuestiones que siempre me interesa conocer de los
músicos es su acercamiento a la música. ¿De qué
manera te acercaste a ella? ¿Cuáles fueron los
primeros sonidos que escuchaste?
Yo
me acerco a la música del mismo modo que a la comida.
Tengo que degustarla para poder opinar sobre ella. Con
la música sucede lo mismo. Busco diferentes maneras de
componer, de actuar, grupos con miembros distintos, etc.
Cuando encuentre una buena receta haré pequeñas
modificaciones para que siempre sepa bien pero siempre
abierto a probar nuevos sabores. Soy todavía joven así
que no me he asentado todavía.
Jaki
Byard y Andrew Hill aparecen como dos de tus grandes
influencias. Dos nombres que abarcan en su música - al
igual que tú -
desde el lenguaje tradicional del jazz hasta la
vanguardia. ¿Qué han supuesto tanto Jaki como Andrew
para Jason Moran?
Jaki
y Andrew son dos de mis músicos favoritos porque
conocen la tradición pero no se encierran en ella. He
tenido la suerte de conocerles personalmente más allá
de a través de grabaciones. Es una relación muy
especial. Han ejercido de mentores en los días y años
en que un joven más lo necesita. Jaki nos ha dejado
pero su sonido siempre será una gran influencia en mi
estilo y en mi actitud.
Con
27 años has editado cuatro trabajos propios y has
colaborado en un gran número de grabaciones . Formas
parte del grupo de Greg Osby quien a su vez fue miembro
del grupo de Andrew Hill. El lazo de unión es evidente.
Parece como si os fuerais pasando el testigo el uno al
otro.
Si,
conocí a Greg en la escuela. He tocado en su banda
durante más de 6 años. Esa banda es la que me dio a
conocer en la escena del jazz internacional. Greg y yo
tenemos una relación musical muy especial. Hemos
comenzado a explorarla en formato de dúo porque
realmente muestra lo imbricados que estamos. Espero que
algún día podamos pasar el testigo a alguien.
Formaste
parte de uno de los trabajos de Steve Coleman y sus
“Five Elements”. Coleman es un músico con una
personalidad muy fuerte. Para tocar en su grupo, ¿crees
necesario compartir la filosofía del “m-base”?
Bueno,
no sé lo que es la filosofía "M-base". Se
trata más bien de tener un conocimiento de ti mismo
como músico. Esta es la mejor manera de acercarse a la
música de Steve porque es un gran músico con una gran
personalidad. Pude trabajar mi sonido con su sonido y su
concepto.Su música es muy exigente y requiere tener una
mente abierta.
Tu
cuarto trabajo (“Modernistic” – Blue
Note 39838) es a piano solo. Una fórmula siempre
arriesgada por la dificultad que entraña la creatividad
en soledad. En él caminas desde el mundo del ragtime
(en una muy personal “deconstrucción” sobre la música
de James P. Johnson) hasta el lenguaje free de Muhal
Richard Abrams, pasando por el romanticismo de Robert
Schumann. ¿Cuál ha sido tu criterio a la hora de crear
“Modernistic”?
Con
"Modernistic" quería mostrar cuál es mi
historia con el piano. Cada persona tiene su propia visión
del mundo. Cada músico tiene su propia visión de quién
es importante, etc. Yo estoy muy influenciado por el rap
porque es mi música popular. Al mismo tiempo Muhal,
Schumann y James P. son todos parte de mi historia. Para
mí la tradición es la llave que abre el futuro. Pero
no puedes recrear la tradición, tienes que modificarla.
De ahí "Modernistic"
Parece
que tus gustos musicales son muy variados. No sólo músicos
de jazz sino nombres de otras estéticas como Björk,
Ravel, Carmine Coppola... ¿Qué características ha de
tener la música para que llame tu atención?
Integridad
musical. Ahora estoy escuchando canciones de
prisioneros. Hombres que estuvieron presos en 1947 y
1948. Son grabaciones de esos hombres negros en la
cadena de trabajo. Cantan para pasar el tiempo. Esos
hombres no eran cantantes profesionales pero el alma y
la profundidad de sus lamentos es algo hermoso creado
por algo atroz, la prisión. Así que, para mí, sólo
tiene que llegarme a la espina dorsal. La música tengo
que sentirla como un escalofrío en mi espina dorsal.
Debe hacerme SENTIR, debe tener DIMENSION, debe tener
ALMA.
Antes
de llegar al piano solo has trabajado en tus discos en
formación de quinteto, cuarteto y trío. Y en todos
ellos un nexo de unión... “Gangsterism...”...
variaciones sobre el tema “Erato” de Andrew Hill. Se
podría decir que esta curiosidad te sirve de alguna
manera para comprobar tu evolución.
Contemplo
la serie "Gangsterism" como un ejercicio de
composición constante. Me muestra parte de mi evolución.
Como he dicho antes me queda un largo camino por
recorrer. Sólo espero que mi carrera y mi vida dure lo
suficiente como para producir 50 "Gangsterisms".
En
unos meses podremos disfrutar de un nuevo trabajo. Será
en directo y con tu formación “Bandwagon”. Ya que
es el grupo que veremos en tu gira de verano ¿puedes
hacernos una presentación de sus componentes y características?
"Bandwagon"
está formado por mí mismo, Tarus Mateen en el
contrabajo y Nasheet Waits en la batería. Hemos estado
tocando juntos los pasados cuatro años. Fuimos
despedidos de otros grupos y eso nos ha hecho estar
fuertemente unidos. Trabajamos juntos de un modo muy
suelto. Cada miembro contribuye por igual a la música,
a las dinámicas, a las ideas en los solos, etc. Es una
colaboración real porque creo en ellos totalmente.
Disfruto poder creer en todo aquello que hacemos artísticamente.
Hemos crecido mucho en los últimos tres o cuatro años
y es una bendición poder tocar ante público. Es genial
poder presentar nuestra música a gente que no tiene ni
idea de quiénes somos. Mucha gente se ha
"convertido" a nuestro grupo, y todos
nuestros nuevos fans se suben al "bandwagon"
(carro).
En
tu repertorio hay muy pocos standards (“Body and Soul”
en el caso de tu último trabajo). ¿Vive el jazz en USA
una fiebre excesivamente revisionista?
No,
porque esta música fue creada en América. No existe
ninguna fiebre revisionista porque existen muchos músicos
renovadores que siguen creando trabajos refrescantes.
Como en todo, mantener un acercamiento moderno es lo
principal. Siempre habrá artistas que destaquen en
cualquier disciplina, sea arte visual, escultura,
teatro, Broadway, danza, ópera, etc. Esto es lo que
hace que Bjork y Radiohead destaquen frente a los demás.
¿Cuáles
son las claves para que esta música llamada “jazz”
continúe en constante evolución?
El
conocimiento de la historia, el conocimiento del
presente, un concepto rítmico más libre y cambiar
siempre las reglas, porque nunca sabes lo que puedes
encontrar.
¿Qué
nombres de la historia y qué nombres del presente
debemos tener en cuenta según tu opinión?
Steve Coleman, Greg
Osby, Graham Haynes, Scott Colley, Ralph Alessi, Gonzalo
Rubalcaba, Tom Rainey, Mark Helias, Rudy Manhanthappa,
Mark Shim, Josh Roseman, Tarus, Nasheet, Eric Harland,
Eric Mcpherson... esos son los nombres que se me vienen
a la cabeza ahora. Hay un montón de gente creativa por
ahí, y mi opinión sólo es válida para mí. Animo a
todo el mundo a tener su propia opinión. Esto es
lo que hace al mundo especial.
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