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MOPPA ELLIOTT
Mostly Other People Do The Killing

Moppa Elliott durante la entrevista
© Jesús Moreno

Moppa Elliott es el bajista y fundador en 2003 de 'Mostly Other People Do The Killing' (algo así como 'sobre todo son los demás los que matan'), cuarteto con base en Nueva York que forma junto a Peter Evans (trompeta), Jon Irabagon (saxos) y Kevin Shea (batería). El 15 de febrero de 2011 actuaron en Huesca donde tuvo lugar esta conversación.

Lo que puedes leer a continuación es una transcripción de la entrevista emitida en el Club de Jazz con fecha 23 de febrero de 2011. También puedes escucharla en su versión original en inglés.

En primer lugar, la pregunta más seria. ¿Por qué pensáis que 'sobre todo son los demás los que matan'?

Porque a veces somos nosotros. Porque no hay suficientes grupos de Jazz con nombres ridículos. Estamos tratando de equilibrar el campo de juego. (risas)

Moppa, he leído una declaración tuya en la que dices que estáis intentando hacer música para este siglo pero que reconoces la superficialidad de la música. ¿Es la música per sé superficial incluso cuando suena como algo realmente profundo o espiritual?

No. Puede ser todas estas cosas al mismo tiempo y pienso que lo es siempre. A un cierto nivel toda música es superficial y a un cierto nivel toda música es espiritual independientemente de lo frívola o profunda que pueda parecer, así que incluso las más superficiales… no, esa no es la palabra correcta. Hasta la música pop más predecible puede ser profunda y espiritual para una persona o incluso la música más profunda puede ser completamente ridícula. Depende de cuándo o a veces lo es siempre.

Quizá esta sea una pregunta estúpida pero, ¿piensas que llamar a esta banda 'Mostly Other People Do The Killing' puede atraer más al público joven que si se llamara el Moppa Elliott Quartet o algo por el estilo?


No lo sé realmente. No era eso algo que nos preocupara ni era algo nos impulsara a hacerlo. Pienso que a las bandas con nombres como Moppa Elliott Quartet les falta un poco de creatividad, son predecibles y poco creativas; y siento que cuando tienes un grupo que refleja el total control artístico de una persona hace que tenga sentido llamarlo el cuarteto de tal o de cual, de lo que sea. Pero esta banda y otras muchas bandas están formadas por miembros específicos que interactúan de forma específica de modo que el grupo tiene una identidad aparte de quien esté leyendo la música. Así que pienso que es un poco falso y pretencioso… No, no es que sea pretencioso. No lo sé. No le veo sentido y no pienso que esta banda sea el Moppa Elliott Quartet. Esta banda es 'Mostly Other People Do The Killing' y eso es algo que es muy diferente desde el comienzo.


Moppa Elliott durante la entrevista
© Jesús Moreno

Estuve hablando hace unos días con un joven pianista establecido en Nueva York, Jesse Elder, que acaba de crear una banda más o menos de Rock progresivo conformada por músicos de Jazz y eso me hizo pensar que estamos viviendo un momento en el que los músicos no están pensando en hacer música en términos de un estilo en concreto sino que piensan en la música como algo genérico. Y tengo la sensación de que no es la misma idea de fusión de los setenta y ochenta. ¿Qué piensas sobre esto?

No sé si realmente alguna vez los músicos han pensado la música en términos de estilos concretos. Quiero decir, a veces es ciertamente así y gran parte de eso está conducido por el marketing. Puedo pensar en ejemplos de ello volviendo atrás, hacia los años veinte. Tan pronto como tengas música comercial producida masivamente para su venta vas a tener que dejarte llevar por productores artísticos para empaquetar la música con la intención de influir en la gente para que la compre. Pero rara vez esto genera buena música. Así que los músicos que están intentando hacer música honesta y artística, signifique esto lo que signifique, no creo que presten mucha atención a estilos específicos cuando… Sólo en el sentido de que escriben lo que sienten que deberían escribir.

Soy muy consciente de los diferentes estilos y de los muchos estilos diferentes que me han influido a mí y a nosotros en este grupo. No pretendo aparentar que esas influencias sean significativas. Yo crecí en los noventa y escuchaba… en los noventa, cuando tenía dieciséis años, escuchaba tanto Pearl Jam, Race Against the Machine o Soundgarden como Miles Davis o John Coltrane así que, ¿por qué debería ignorar todo este plus? Ya sabes, vamos al supermercado y escuchamos Muzak y un tipo tiene un estéreo en el parking con un volumen atronador y lo escuchas. Y está todo constantemente rodeado y violado por todos estos sonidos que, por supuesto, van a influir en la música y por eso siento que muchos músicos de nuestra generación están empezando a alejarse conscientemente de los estilos específicos, porque crecimos en un tiempo en el que todo era muy accesible. Para gente que creció en los sesenta y setenta, cuando todavía tenían tocadiscos, era mucho más difícil o requería un poco más de esfuerzo escuchar una gran variedad de música. Podías comprar veinte discos y esos eran los únicos veinte discos que escuchabas a excepción de en algunos pocos momentos. Ahora todo hace ruido. La música está ahí, ya sabes, cuando conduces y todo eso y es completamente ineludible. Cualquier tipo de música creativa, a través del Jazz o de otras formas, va a reflejar el hecho de que todas estas influencias están presentes.


MOPDTK durante su concierto en Huesca (15/02/2011)
© Jesús Moreno

En los años ochenta, especialmente con Wynton Marsalis, empezó esa idea de revisar la historia del Jazz no sólo en cuanto a quiénes eran los buenos músicos según su perspectiva sino en el modo en que el Jazz debía tocarse. Obviamente vuestra música no tiene mucho en común con lo que toca Wynton pero, ¿es MOPDTK parte de esta tradición revisionista? Y, aún más, ¿es el sentido del humor en vuestra música una especie de respuesta a esta perspectiva conservadora?

¡Es realmente una gran pregunta! En cierto modo tengo que vernos a nosotros ciertamente como parte de… creo que te refieres al neo-tradicionalismo… en el sentido de que seguimos tocando un swing tonal en 4/4 y ese es el cimiento, como la fundación de lo que nosotros hacemos que es swing en 4/4. Y todo el resto de cosas llegaron más tarde y se sitúan encima de ello pero, fundamentalmente, somos un cuarteto de Jazz que toca Jazz straight-ahead. Todo el resto de cosas están ahí pero esto es lo esencial.

Siento que el humor no es para nada realmente un comentario sobre eso. Yo, y creo que todos los del grupos, de algún modo venimos de un punto de vista filosófico por el que casi todo tiene un lado profundamente espiritual a la vez que un lado luminoso, humorístico y frívolo, incluso al mismo tiempo. Y en ocasiones va incluso más allá de eso. Realmente no creo que la seriedad y el humor se excluyan mutuamente. Son simplemente lo mismo dependiendo de cómo quieras aproximarte. Así que cuando escucho música pop pienso que es muy espiritual y muy divertida y cuando escucho al Miles Davis Quintet pienso que es muy divertido y muy espiritual. Ya sabes, como el mismo… Pienso que nos gusta reconocer que puede ser más amplio de lo que mucha gente piensa que es. Y mucho de eso tiene que ver con… La razón por la que es tan extraño tener humor en el Jazz tiene mucho que ver con las políticas raciales del Jazz. Y eso es muy importante. No estamos intentando para nada hacer un comentario sobre eso, es simplemente que nuestra aproximación no tiene tanto que ver con tratar ese tema tanto como, espero, con tratar de ir más allá, simplemente hacia la idea de qué es capaz de expresar la música, así que no necesitamos limitarla con nada.


Una cosa es echar un vistazo a la historia del Jazz para describir los diferentes estilos de su historia, otra cosa es echar un vistazo al futuro. ¿Dónde están las posibilidades de evolución de la música improvisada?


Pienso que mucho tiene que ver con la velocidad y el cambio. Muchos de los estilos históricos de la música se basaron en la exploración meticulosa y continua de una cosa específica. Así que si quieres puedes examinar ejemplos como el Be Bop en los cuarenta o el movimiento Hard Bop en los cincuenta que vino después; ambos fueron de algún modo exploraciones realmente muy profundas de un modo específico de pensar sobre la música. Ahora que tenemos todos estos modos de pensar sobre la música - bueno, ya sabes, la fusión es lo mismo, supongo que el smooth Jazz es otra parte de lo mismo, etcétera – estamos de algún modo saltando entre ellos cada vez más rápido. Así que han existido todos estos linajes que han estado explorando y ahora puedes moverte desde Evan Parker y la Improvisación Libre, el Minimalismo y John Cage, etcétera. Cada uno de ellos ha sido realmente explorado en detalle y pienso que ahora la música está empezando a reflejar esa idea de recortar cosas, recombinarlas y volver a ordenar las partes constituyentes y así consigues cosas como… incluso hay más exploración a través de la combinación de diferentes culturas musicales, como lo que está haciendo Rudresh Mahanthappa u otra mucha gente en ese ángulo como Pachora con Chris Speed y Jim Black y eso de Europa Occidental - es lo que se me viene a la mente - y luego tienes a gente que está haciendo lo que nosotros hacemos que es saltar una y otra vez entre, sobre todo, estilos americanos. Es algo que otra mucha gente está haciendo. La Darcy James Argue´s Big Band lo hace y probablemente otros veinte o treinta grupos en los que puedo pensar empezando de algún modo con John Zorn y John Oswald, Anthony Braxton… ya sabes, el collage de músicas de los setenta y ochenta del que venimos directamente.


Moppa Elliott y Jon Irabagon durante el concierto de Huesca (15/02/2011)
© Jesús Moreno

Estás ahora en España y no sé si sabes que España es uno de los países líderes en descargas ilegales de música.

¿Dónde estáis en comparación con Estados Unidos? ¿Más o menos que los Estados Unidos?

Porcentualmente más.


¡Guau!


Sí, ¡somos líderes! Bueno, no sólo el modo de escuchar música ha cambiado sino también el modo en el que la gente piensa sobre la música grabada. Por ejemplo, he escuchado a gente que no sólo piensa sino que incluso obligan a los músicos a que utilicen sus discos como tarjetas de presentación gratuitas para obtener conciertos. Esta idea destruye automáticamente el concepto de la grabación como una forma de arte en sí misma. ¿Cómo percibes no sólo el futuro de la música grabada sino el modo en cómo la gente trata y piensa sobre las grabaciones?


La música grabada es algo muy extraño. Hay un libro de Jacques Attali que se titula Noise que habla sobre ello con gran detalle. Hay otro que se titula The recording angel. Ambos hablan sobre esta idea de las grabaciones de música como algo que de algún modo almacena el tiempo y que tú compras. Y la utilidad de eso está en que después inviertes tu tiempo en involucrarte con ellas. Utilizar eso como una forma comercial de hacer dinero se ha venido abajo, de alguna manera, de forma inmediata. En cierto modo los músicos han estado siempre en una situación extraña en la que cuando hacen música… normalmente hacen música porque la sienten como una forma de expresión. Y ahora estamos hablando de música no comercial o, al menos, de música que no es abiertamente comercial.

El hecho de que muchas cosas sean descargadas está haciendo mucho por desmontar y destruir la cultura empresarial del capitalismo musical – supongo que es la manera de decirlo – pero para ciertas personas utilizar las grabaciones como una manera de hacer piezas de arte que después vendes a otra persona – y cuando compras una grabación estás comprando una pieza de arte – será siempre viable sólo que en una escala mucho más pequeña. Así que esta idea de finales del siglo XX de imprimir un millón de copias de una grabación y venderlas a un millón de personas pienso que se ha acabado porque la gran mayoría de esa gente compraría una grabación de Michael Jackson y escucharía una canción una y otra vez y luego la dejarían en el estante y no la volvería a tocar. Tienen una muy efímera y fugaz relación temporal con la música (es como una especie de banda sonora de sus vidas) mientras que la gente que está interesada en la música como algo artístico (que pienso que constituye la mayor parte de la audiencia del tipo de música que hacemos nosotros y otros grupos como nosotros) siempre va a estar dispuesta a pagar dinero por una pieza de arte. No importa la forma que sea, ya sea una descarga digital o un objeto real como un CD o un disco o lo que sea. Y esa experiencia de adquirir una pieza de arte que te habla será siempre viable sólo que no en el modo en que las compañías discográficas pueden coger a un tipo al azar y vender millones de copias de melodías pop absolutamente genéricas.

Pienso que lo de las descargas gratuitas es… ahora estamos viviendo un momento muy extraño porque nadie sabe qué hacer con todos estas empresas que están cayendo y todo el mundo está aterrado pero no es algo que realmente me haya afectado a mí o a nosotros para nada. Cuando alguien hace un disco que yo quiero lo compro porque quiero tenerlo en mis manos, mirarlo y ver cuánta dedicación hay en ello ya sea una grabación de pop o experimental, lo que sea. Siento que la mayor parte de la gente que compra mis CDs – la banda hace otras cosas que yo publico – es el mismo tipo de gente. Yo dedico mucha atención no sólo a la música que está recogida en los discos sino también a la presentación, a qué pinta tiene, qué dice. Pienso que a otra gente le gusta tenerlo del mismo modo en que a mí me gusta tener cosas de ellos. Creo que eso siempre será viable comercialmente en un nivel más bajo, sostenible y de subsistencia. Sí, nos estamos alejando de la era de los múltiples discos de platino del pop pero no pienso que eso sea necesariamente malo. E igualmente no pienso que necesariamente nada esté cambiando de forma drástica en el mundo. Sigues teniendo una gran mayoría de gente que escucha los ‘Cuarenta Principales’ y cada mes es una canción diferente y realmente no importa lo que sea así que, a quién le importa. ¡Ese no es el tipo de gente que va a venir a este concierto! ¡¡Ojalá vinieran porque realmente les puede gustar!! Así que, si eres uno de ellos, ¡¡ven al concierto o a un concierto de cualquier otro!! Pero lo que quiero decir es que desafortunadamente la realidad es que la relación de la mayoría de la gente con la música es muy distante. Pero todavía hay un pequeño grupo de gente que está interesada y nosotros estamos muy interesados en hacer música para ellos.


La mayor parte de los críticos son superficiales, aburridos y pedantes. He leído muchas críticas de mi música o de la de mis compañeros que demuestran que no han entendido nada. Estas son dos opiniones que tienes declaradas. Voy a escribir una crítica de vuestro concierto y no me gustaría ser uno de esos críticos. ¿Puedes decirme las ideas principales que necesito saber para entender vuestra música y escribir una buena crítica? (risas)


¡Guau! Tenemos que lidiar con dos tipos de personas que escuchan y leen sobre nuestra música. El primer tipo son personas que vienen al concierto, escuchan lo que tocamos y, les guste o no les guste, lo dicen. Y otra gente – y esto no es sólo sobre los que escriben, los críticos, pero los críticos escriben cosas que yo puedo leer así que sé qué piensan (risas), no puedo hablar con todo el público – que asumen que saben lo que vamos a hacer antes de que lo hagamos y escriben basado en lo que cumplamos o no con sus expectativas. He leído muchas cosas escritas - no sólo exclusivamente sobre esta banda sino también sobre otras bandas que realmente me gustan - en las que la reseña tiene que ver con el hecho de que la banda no hizo lo que el crítico esperaba que hicieran. Y pienso que desafortunadamente sucede mucho con la música experimental porque no siempre hay una plantilla, no hay necesariamente un modelo que encaje (lo cual es el punto), pero los seres humanos necesitan categorías para hablar sobre las cosas así que se ven obligados a conocer una categoría porque no se ajusta a lo que la persona pensó en un primer momento. Suena más negativo de lo que suelo ser así que debía de estar enfadado ese día (risas).

Nosotros, como cualquier otro grupo en el mundo, hemos tenido críticas de los dos tipos: de las que tocamos un concierto y la gente ha dicho cosas realmente perspicaces en las que nunca habríamos pensado porque escuchan cosas que ni siquiera pretendíamos que estuvieran ahí - y eso está bien – y también tenemos críticas que se concentran en cosas que no podemos imaginar que fueran importantes. Simplemente esperamos que la gente escuche nuestra música y trate de entenderla por sí misma, no tratando de compararla continuamente con otras cosas. Y espero que cuando yo escucho música trate de escuchar la música que tiene lugar frente a mí y no escuchar lo que pienso que debería ser o no porque no es mía. Siento que mucha gente tiene esta manía de definirlo todo en sus propios términos y por lo menos yo me di cuenta de que el mundo no funciona de esa manera. Es mucho más interesante acercarte a todo en sus propios términos antes de decidir qué es. Y pienso que como la música que tocamos tiene tantas capas somos especialmente susceptibles a ello. Pero está bien. Es lo que tenemos. Si no fuera lo que queremos grabaríamos Muzak. ¡¡Y todo el mundo sabrá exactamente lo que está pasando y podrán decirlo tanto si es verdad o no!! (risas)


Carlos Pérez Cruz

Traducción: Carlos Pérez Cruz
Corrección: Roberto Barahona


Jon Irabagon, Kevin Shea, Carlos Pérez Cruz y Peter Evans
© Jesús Moreno