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Borja
Judel es director técnico de la Muestra de
Jazz Injuve - Ibiza y director técnico del área
de música del Injuve. Por
Carlos Pérez Cruz |
La
última edición de la muestra de jazz del Injuve ha
tenido una muy buena aceptación al menos si atendemos a
la asistencia de público. ¿Cuál es la valoración de
la organización?
Obviamente,
y llegando desde un miembro de la organización, no
puedo realizar más que una valoración bastante
positiva. Estamos contentos por el número de público
que se ha acercado a los conciertos: entre 500
personas el día más flojo y hasta más de 1.500 el más
fuerte. Contentos en primer lugar porque Ibiza,
y más en los meses de verano, no se presenta a priori
como uno de los puntos que pueda acoger a demasiados aficionados
al jazz del país. La sobremasificación de fiestas y
discotecas que puebla la isla y el tipo de turismo que
suele acercarse hasta ella en julio y agosto (ávido de
experiencias lisérgicas en la mayoría de los casos)
hace que la Muestra de Jazz del injuve sea una
"rara avis" dentro de la oferta cultural de
Ibiza.
Y más cuando el principal objetivo de este evento no es
otro que el de promocionar a formaciones jazzísticas
jóvenes, nacionales y desconocidas en la mayoría de
los casos. Sin embargo la Muestra tiene una gran
tradición en la isla (ésta era la decimoquinta edición)
y eso lo notamos: el público que se acerca siempre
hasta ella sabe que se va a encontrar con grupos que,
aunque desconocidos, le van a ofrecer un espectáculo de
mucha calidad. Por fortuna la gente ha roto esa barrera
psicológica de 'grupo que no conozco grupo al que no
veo'.
Por
un lado la valoración en cuanto al público pero la más
importante para nosotros es la artística. ¿Crees que
los grupos Injuve seleccionados merecían su presencia
en esta muestra?
Por
nuestra parte está claro que la merecían. Los grupos
de jazz que participan en los Circuitos de Música del
Instituto de la Juventud son seleccionados tras
presentarse a una convocatoria que se realiza anualmente
a nivel nacional. De los cerca de 40 grupos que se
presentaron este año en la categoría de jazz (recordar
que uno de los criterios fundamentales que han de
cumplir es que los miembros no excedan de los 30 años)
los seleccionados fueron los considerados por el jurado
como las propuestas más atractivas y de más nivel. Eso
no quiere decir que sean los mejores grupos 'jóvenes'
que haya en España, pero si fueron los mejores de los
que se presentaron a la selección... ahora bien, ya
sabes que estas cosas son muy subjetivas, no siempre
justas y depende de quienes integren el jurado en cada
edición.
Además la selección ha permitido mostrar tres formas
muy distintas de entender el jazz: la visión más
clásica del trío de Jordi Berni, la más moderna de
Groove Station y la 'inclasificable' de Dead Capo.
Este
año se ha abierto una nueva vía con la presencia de la
joven peruana Laura Robles, la presencia de jóvenes músicos
de sudamérica. ¿Va a tener continuación en próximas
ediciones? ¿Habrá grupos injuve en esos países?
Esa
ha sido una de las propuestas más innovadoras de esta
edición, y sobre todo tras ver la fantástica actuación
del quinteto de Laura Robles. La de traer un grupo
sudamericano ha sido una iniciativa tomada por parte del
injuve con el fin de abrir una vía de intercambio de
grupos con Iberoamérica. Este año se trajo a la
peruana Laura Robles y además de su participación
en Ibiza el injuve le buscó otras actuaciones en San
Sebastián y en Valladolid. La idea es la de seguir en
esta línea: traer todos los años un grupo
iberoamericano y tratar de encontrar una contrapartida
para los grupos españoles, que alguno de ellos pueda
cruzar el Atlántico y que realicen una pequeña gira
por aquellas tierras. Si funciona bien este intercambio
estaremos abriendo una vía de promoción que creemos
que será muy buena tanto para nuestros grupos como para
los que lleguen desde América.
Injuve
apostó por dos grupos reconocidos internacionalmente
como son Medeski, Martin & Wood y el trío de Brad
Mehldau. ¿Cuál fue el criterio de selección de
grandes figuras? ¿Satisfecho de ambas actuaciones?
El criterio no
fue otro que el de tratar de ofrecer lo que consideramos
mejor para el público, tratando de combinar no sólo
calidad sino también juventud, ya que es uno de los
objetivos que persigue la Muestra. Tanto MMW como Brad
Mehldau son artistas que cubren con creces ambos
requisitos.
Y creo que así lo demostraron sobre el escenario. El
concierto de MMW iba a ser una auténtica sorpresa para
todos, ya que era la primera actuación que realizaban
en España... y el resultado asombroso. Una propuesta
innovadora, arriesgada pero que presentó algunas fases
algo desdibujadas. La valoración final, a mi gusto, fue
muy buena... un grupo que tiene muchas cosas que decir y
al que hay que escuchar con mucha atención. Ahora bien,
al igual que hubo público que quedó en estado de shock
durante y tras el concierto, hubo otra parte que escapó
despavorido ante la propuesta de este trío.
De Brad Mehldau... ¡que voy a decir!... el concierto
fue una preciosidad. El pianista desbordó tanta elegancia
y buen gusto en su concierto que creó que nadie
salió decepcionado de su actuación.
Por
un lado el trato que distéis a los grupos jóvenes y a
los consagrados (semejante) por otro el que vosotros
recibisteis de ellos. ¿Es muy diferente, como
organización, tratar a esos grupos?
Si que hay
diferencias... sobre todo porque la mayoría de grupos jóvenes
que participan en los Circuitos de Música del injuve
apenas (o nunca) han tocado en un festival: ni grande,
ni pequeño. Muchos de ellos apenas consiguen tocar en
clubes de jazz. Verse de pronto en un escenario grande,
tocando antes de MMW o Brad Mehldau, con cerca de 1.500
personas pendientes pues provoca reacciones de
euforia y miedo. Suelen estar agradecidos por los más mínimos
detalles y las quejas suelen ser menores. Para la mayoría
sabes que son momentos que pueden marcar una
trayectoria: saber si quieren seguir en este 'mundillo'
o no.
Con respecto a los 'consagrados'... pues hay de
todo. Desde músicos magníficos que realizan todo con
la mayor naturalidad, amabilidad y saber estar posible
hasta otros que no sabes muy bien por donde cogerlos. En
el caso de esta edición grupos como el d'3 de Pardo,
Pose y 'Roper' demostraron ser unos músicos
maravillosos tanto dentro como fuera del escenario.
También Medeski, Martin & Wood, que a pesar de
llegar acompañados de su séquito de técnicos,
managers... se mostraron en todo momento simpáticos y
dispuestos a colaborar con todo el mundo.
En la mayoría de los casos, por lo comprobado a lo
largo de estos años, cuando un músico suele dar
problemas suele ser principalmente a causa del manager
que le acompaña: muchos crean una aureola
alrededor del músico con el fin de que la organización
los trate lo mejor posible. Te meten el miedo en el
cuerpo y luego llega el músico y resulta que es el tío
más simpático y majo del mundo: sin problemas, no
piden nada, todo son sonrisas, agradecimientos... y el
manager detrás del escenario montando un espectáculo
porque en el catering no está la misma marca de
bolsitas de té que pedían en el contrato... y por
supuesto el músico sin percartarse del 'error' en
ningún momento.
Quince años
de muestra (con algún parón entre medio) nos hablan de
un proyecto consolidado. Háblanos un poco de cuál fue
la esencia original de la muestra y cómo ha ido
evolucionando con los años.
Lo que hoy
conocemos como Muestra fue en sus primeras ediciones un
concurso en el que se premiaba a los mejores grupos y
solistas nacionales, previa selección claro está.
Fueron años en que entre los premiados estaban
Chano Domínguez, Ximo Tébar, Perico Sambeat... y en
los que participaron buena parte de los que son hoy lo
mejor del jazz nacional. Por aquel entonces el premio
iba acompañado con la grabación de un disco, grabación
que para muchos de los premiados fue la primera que
realizaban.
Más tarde, tras sufrir un parón de 3 años, la Muestra
se reanudó pero cambiando su planteamiento. Se abandonó
el concurso y se estableció las bases para lo que es
hoy en día: un espacio que sirva para presentar a las
formaciones más relevantes y jóvenes del jazz
nacional, sin que ellos les suponga el someterse a un
'examen público' por parte de un jurado.
En el
apartado de jazz quizá sea la muestra lo más llamativo de
la labor del Injuve. ¿Qué otras actividades
relacionadas con el jazz organiza el Injuve durante el año?
Desde luego la Muestra de Jazz es lo más vistoso
que realiza el injuve en relación con el jazz. Lo que
también se realiza durante el resto del año son
los Circuitos de Música: los grupos seleccionados por
el injuve participan también en el festival de jazz de
Getxo, actúan en distinto locales del país con los que
colaboramos y siempre les buscamos alguna otra actuación
en festivales de jazz. Además de estas actuaciones se
intenta realizar una promoción internacional
promoviendo el intercambio con otros países, labor que
suele ser más complicada y de la que no siempre se
obtienen los resultados deseados. Dentro de nuestras
limitaciones presupuestarias y estructurales estamos
intentando abrir el mayor número de frentes posibles
para que la promoción de estos grupos sea lo más
efectiva posible.
En
estos días un manifiesto de músicos de jazz españoles
ha suscitado la polémica en torno a su presencia o no
en grandes festivales. ¿Qué opinión te merece este
manifiesto?
Creo
que los músicos españoles tienen bastante
razón al quejarse. En la mayoría de los festivales la
programación se hace directamente en base a figuras
internacionales, sin reparar en la mayoría de los casos
en lo que se hace en nuestra tierra (mucho y muy bueno).
En todo caso la participación española suele quedar en
un segundo plano, ya sea de teloneros o en escenarios
secundarios. Desconozco cuál será la mejor solución,
pero creo que pasará por que todos los implicados en
este mundo aportemos nuestro grano de arena para
conseguir que el jazz español ocupe el lugar que le
corresponde.
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