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GINO PAOLI


Gino Paoli en Madrid (19/01/2012)
© Raúl Mao

Gino Paoli (1934) forma parte de la memoria de la canción italiana y algunas de sus canciones más famosas, como Sapore di Sale o Senza fine, forman parte del imaginario colectivo. Desde hace años, e instigado por el trompetista Enrico Rava, se reúne con músicos italianos de Jazz para dar vida a temas propios y ajenos en un Incontro in Jazz que incluye a reputados músicos como el pianista Danilo Rea o el trompetista Flavio Boltro.

Lo que puedes leer a continuación es una transcripción de la entrevista realizada antes de su concierto en Madrid del 21 de enero de 2012 y emitida en un especial Club de Jazz con fecha 1 de febrero de 2012. También puedes escucharla en su versión original en italiano.


Danilo Rea, Gino Paoli, Rosario Bonaccorso, Flavio Boltro y Roberto Gatto

Creo que lleva tres días de entrevistas en España y que la mía es la última. Paoli tiene declarado que “el artista es un creador de preguntas”. Los periodistas nos dedicamos a preguntar. ¿Cómo ha encontrado el nivel artístico de los periodistas españoles?

Respecto a Italia es muy bueno. En Italia no manejan tanta información. Los periodistas que vienen aquí a entrevistarme están al corriente de todo, se han informado, tienen conocimiento de quién soy en general o de la música. Pienso que son mucho más profesionales que lo que hoy lo son en Italia. Hoy en Italia la música no es más que un negocio. Los periodistas que se dedican a la música no son como los de antes. La música no tiene una gran consideración. De hecho ahora, en general, toda la cultura en Italia no está considerada. Me sorprende haberme encontrado gente que estaba muy informada, muy al día sobre cuestiones que no son propiamente españolas. Yo vengo de Italia y no soy un cantante tan conocido como alguien que trabaje aquí. Ha sido una sorpresa muy agradable.

“El artista es un creador de preguntas”. “Creo en las preguntas. No en las respuestas”. De nuevo me refiero a declaraciones suyas. ¿A quién le corresponde responder las preguntas?

Conocer, saber, significa hoy que a cada pregunta hay que responder con otra pregunta. Cuantas más sean las preguntas más conoces, más sabes. No tengo respuestas, las respuestas son cosas definitivas, son dogmas, son certezas. Yo no creo en las certezas, creo sobre todo en las dudas.

¿Está, por lo tanto, contra cualquier tipo de ideología política y religiosa?


Yo no tengo ideas políticas ni religiosas. Puedo aceptar hipótesis que después hay que verificar. Creo que hoy los principios tienen que verificarse siempre. No hay nada que sea completamente cierto, todo puede ser discutido. Odio a los depositarios de la verdad de cualquier género, sean religiosos, políticos… El depositario de la verdad zanja cualquier discusión y para mí el discurso ha de estar siempre abierto y siempre confrontado con la realidad.

Una de las armas del poder es crear súbditos que no se hagan preguntas. A quien hace preguntas incómodas se le intenta apartar o acallar. Resulta difícil ser popular sin un cierto respaldo de los poderes. ¿Cuál es su relación con el poder?


El único instrumento que tiene el ciudadano es el conocimiento, la cultura. El conocimiento del dato, no la opinión sobre ese dato. El hecho debe llegar como conocimiento, no como opinión sobre el hecho. Hoy la desgracia de la información es que no tenemos hechos sino opiniones de los hechos. Basta con ver lo del caso del ‘Concordia’ [se refiere al barco italiano que naufragó] que se ha convertido ya en un montón de opiniones sobre el hecho. Y eso que todavía nadie ha comprendido qué ha sucedido y todos tenemos ya un juicio. Yo creo que el juicio, o al menos tu opinión personal, debe estar basada en los hechos, no en las opiniones de los demás.


Gino Paoli en Madrid (19/01/2012)
© Raúl Mao

Usted canta al amor, Europa ahora lo hace al trabajo. ¿No estamos pervirtiendo el sentido de la vida?

Sí. Estamos perdiendo el sentido de la vida y, sobre todo, el sentido de qué cosas debemos lograr de la vida. ¿Debemos lograr dinero y el poder o la felicidad? Todo lo que sea volver a la felicidad de un hombre es siempre ser positivo. Mientras que lo que sea volver a tener, simplemente a tener – que es el concepto del mundo de hoy – es negativo. Los gobernantes deberían hacerlo de modo que la condición del hombre sea de una mayor felicidad. Esa debería ser su tarea. No que la condición del hombre sea tener más, sino tener felicidad.

Paolo Conte, Gianmmaría Testa o usted se han acercado al Jazz o jazzistas como el propio Danilo Rea han recreado la música de Fabrizio de André. ¿Tiene alguna explicación al porqué de esa proximidad?

Porque el Jazz está todavía ligado a la música, no al producto.

Pero esa atracción que tienen los cantantes italianos hacia el Jazz, ¿tiene alguna explicación más allá de cuestiones comerciales?

En primer lugar no son todos los italianos. Ha mencionado a mí, a Testa y a Paolo Conte. Son un tipo de personas que seguramente están hoy disgustadas por esa concepción de la música como producto, como si fuera jabón, y quieren hacer música de verdad con músicos que tocan porque se divierten y aman la música, no el producto. Esta es más o menos la razón por la que algunos músicos como yo, como Testa, como Paolo Conte, como Biondi y como otros, estamos más ligados en este momento al Jazz que a la música popular, que es la música pop, que es toda igual y está hecha con conceptos que están dirigidos a hacer un producto vendible.

Un incontro in Jazz. ¿Hay un terreno común de encuentro entre el cantante y los jazzistas o es inevitable que haya renuncias artísticas para propiciar esa relación musical?

El encuentro con cualquier experiencia se debe a la necesidad de un artista de probar otras sensaciones, otras emociones. Un hombre necesita siempre encontrar cosas que lo sorprendan, que todavía lo emocionen. En el fondo se trata de recuperar el niño que hay en nosotros. Pascoli es un gran poeta italiano y hablaba de este niño que hay en nosotros y que está en cualquier cosa que se refiera a mirar las cosas como si las viera por primera vez.


Danilo Rea, Rosario Bonaccorso, Gino Paoli, Roberto Gatto y Flavio Boltro

En el Jazz hay una dosis de riesgo, de salto al vacío, depende de la personalidad del músico y de la forma de plantearlo musicalmente. ¿Hay algo que ponga en riesgo Gino Paoli al actuar rodeado de un cuarteto de Jazz?

No existen los pianistas de categoría Clásica o de Jazz; existen los buenos pianistas, los extraordinarios y los pianistas específicos que no tienen apertura mental. Danilo es un pianista extraordinario que puede hacer cualquier cosa y afronta cualquier cosa con una sensibilidad extraordinaria. Cuando hago cualquier cosa con Danilo o con los otros del cuarteto, siempre encuentro algo que me enriquece. Ellos me dan a mí como yo les doy a ellos. Este intercambio de emociones entre los músicos… porque la cuestión no es que sean jazzistas, son músicos. Era algo que se había perdido, y es una de las razones específicas para mí, de mi felicidad cuando hago música con ellos.

Hace unos meses Paolo Conte vino a España e hizo unas declaraciones en las que desprestigiaba el Jazz actual aunque, curiosamente, reconocía que no está informado de los que se hace. ¿Es Gino Paoli oyente de Jazz actual? ¿Cuáles son sus referencias?

Yo pienso que el Jazz está lleno de vida. Sobre todo en Italia, donde hay jazzistas que al principio estaban demasiado unidos al jazz americano pero que han adquirido una personalidad propia y desarrollan cosas personales. Y esto es cuando menos una mejora. Se convierte en algo menos elitista. Durante años el Jazz ha estado… los jazzistas miraban un poco por encima del hombro, eran elitistas y en cambio hoy el Jazz se dirige a la gente y lo hace porque ha logrado tener una personalidad diferente. Los jazzistas italianos tienen una personalidad que se desarrolla sin preocuparse por el ejemplo americano. Y eso se ve muy bien por ejemplo en Danilo, en Roberto Gatto, en Bonaccorso o también en Boltro. Siento que hay una aportación personal, original al Jazz. En cualquier música cualquier aportación personal es algo positivo, extremadamente positivo.


Gino Paoli en Madrid (19/01/2012)
© Raúl Mao

¿Fue Louis Armstrong esa especie de flautista de Hamelín que le acercó al Jazz?

(Risas) Flautista de Hamelín. Sí, porque yo tenía doce años y esa música era la libertad. La libertad con la música de Louis Armstrong que salía de un tanque era la libertad para mí. Todavía hoy la trompeta de Armstrong y la libertad son cosas muy similares para mí.

Gianluigi Trovesi, un gran jazzista italiano, dedicó un disco a la ópera hace unos años. Con él recordaba los tiempos en que la gente se reunía alrededor de la radio para escuchar música y en los que un concierto era todo un acontecimiento. Dice Trovesi: "Antes había algo de mágico en la música porque había momentos en que no había música". ¿Qué le sugiere esta reflexión?


Está claro es que la música es una cosa y el ruido de fondo es otra.

Usted aboga por seguir buscando, por evolucionar, y, sin embargo, cada vez que viene a España se citan las mismas canciones como referencia. ¿Nos gusta escuchar una y otra vez la misma canción o cuál es la explicación?


Al menos en la experiencia que hemos tenido en estos cinco, seis o siete años del encuentro con el Jazz… yo, al principio, tenía miedo de que fuese gente que sólo quisiera escuchar a Gino Paoli y sus canciones y no entendiera un carajo de Jazz o gente que quisiera escuchar Jazz y no supiera nada de Gino Paoli. Y hemos hecho ambas cosas: algunas canciones mías y de otros. En el último que hicimos en Roma fueron dos canciones mías y el resto canciones de diferentes tipos. Canciones americanas, napolitanas, francesas, etcétera. Y no me ha pasado nunca que la gente, cuando terminaba el concierto, se haya disgustado por haber escuchado no a uno si no a cinco protagonistas y que ninguno de ellos estuviera por encima de los demás. Creo que si el espectáculo está bien hecho, hecho verdaderamente de música, de diversión, de música sentida, de emoción, no es importante qué haces, qué cantas. Es importante que haya emoción y cuando sucede, como sucede hasta ahora, creo que se logra lo que quieres. Cantar mis canciones hoy como ayer… es siempre un tema que desarrollas dependiendo del momento que vives.

Carlos Pérez Cruz

Traducción: Carlos Pérez Cruz
Intérprete: Marco Perales
Corrección: Amaya Pérez Cruz

En la web de Cuadernos de Jazz puedes leer el test con el que concluyó la conversación.


Gino Paoli en Madrid (19/01/2012)
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