Club de Jazz 18/09/2019
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Entrevista con Jaimeo Brown
por Carlos Pérez Cruz

Jaimeo Brown


El baterista Jaimeo Brown (Des Moines, 1978) estudió la influencia de la iglesia negra en el jazz y a partir de ahí inició un camino de investigación sobre sus propias raíces, las del pueblo afroamericano, y sobre cuestiones que son propias de nuestra condición humana, que derivó en el proyecto musical Trascendence. Con él ha publicado hasta 2016 dos discos y protagonizado un documental. Lo que puedes leer a continuación es una transcripción de la entrevista emitida en un especial Club de Jazz con fecha 27 de mayo de 2016.




Estabas trabajando en tu tesis sobre "cómo la iglesia negra influyó en el jazz" cuando te topaste con las bordadoras de colchas de la comunidad de Gee's Bend. Antes de hablar de ellas, déjame preguntarte sobre la tesis. ¿Cuál fue el punto de partida y cuáles las principales conclusiones que sacaste? Y sé que este es un tema que daría para toda una entrevista.

Sí, sí, sí, sin duda. [Risas]. Es interesante lo de las 'Gee's Bend Quilters'. La razón por la que volví a mi tesis sobre la iglesia negra fue por ellas. Su música me habló de una manera tan profunda que me hizo ver con gran claridad cuál era mi propósito. Fue un proceso muy interesante poder investigar, leer, sobre gran parte de la historia americana, la historia afroamericana, sobre sus espirituales, canciones de trabajo... No es fácil, porque la documentación existente no está muy bien organizada. Si fueras a estudiar el trabajo de Debussy, o de otros compositores clásicos, encontrarías documentos de cada día de su vida y todo tipo de análisis. En mi proceso tuve que ir más a la raíz, tuve que profundizar, conectar cosas. De hecho bajé a Alabama a aprender. Es un proceso que va mucho más allá de lo académico, de la lectura de libros, me situó en posición de aprender más cosas. Gran parte de ese proceso es el que da a luz a Transcendence.

Supongo que mis conclusiones fundamentales, después de tanto pensar y reflexionar, es que los espirituales y las canciones de trabajo tenían funciones diferentes. Me refiero a que, cuando hablamos de la función de la música, a menudo la escuchamos con una función de entretenimiento; incluso, si vas a la universidad, podrás obtener un título en interpretación, que es uno de los títulos. El propósito es, por lo tanto, interpretar. Pero dentro de la historia afroamericana, y en la historia del folk de todo el mundo, la música tienen un fin y un propósito diferentes. La de la experiencia afroamericana era la de desarrollar la comunidad, fortalecer a la gente débil. Servía también para los talleres, tenía la función de servir al espíritu y a la humanidad de formas muy diferentes y específicas. Me inspiró mucho ver cómo la música sirve a ello, tiene esa función, y me di cuenta de que en mi propia vida necesitaba que tuviera ese propósito y esa función. En ello pude descubrir el ingenio y la constancia de algunos de quienes crearon la música, de cómo tuvieron la capacidad de superar diferentes situaciones increíbles y de ser capaces de crear juntos, de forma asombrosa, una comunidad. La música era una herramienta fundamental para eso. Eso es lo que sigo explorando e investigando con mi música, trato de demostrar eso tanto como pueda en este periodo de tiempo específico en el que nos encontramos. Intento aplicar las mismas ideas a mi propia vida y a la vida de mi comunidad. Siempre hay un obstáculo nuevo que intentamos superar.

Al trabajar sobre la tesis te topaste con las grabaciones de las bordadoras de Gee's Bend, grabaciones de 1941 y 2002. Lo que hacen es cantar mientras tejen, una tradición que procede de los tiempos de la esclavitud, cuando tejían esas colchas con retales. ¿Cuál es la historia de estas tejedoras? ¿Cuándo empezó y cuál es su función a día de hoy?


Al bajar a Alabama sólo tuve que acercarme hasta Gee's Bend para aprender algo sobre la historia de las tejedoras de colchas en el sur, que es la de la esclavitud. La esclavitud llegó a Virginia, a Nueva Orleans, que están en el sur. Así que en los estados del sur es donde puedes encontrar más huellas de la historia y de la tradición. Estas tejedoras nacieron realmente de la necesidad. La necesidad es la madre de la invención, es lo común en muchas de las creaciones. Las tejedoras surgieron inicialmente, por supuesto, con el propósito de poder calentarse, de tener con qué cubrir la entrada, el suelo, para que no pasaran las serpientes, o para poner puertas. Las hacían con materiales muy diferentes, con cualquier tipo de material con el que poder cubrirse que puedas imaginar. Gran parte de su ingenio viene de eso, de utilizar materiales tan diferentes para crear estas obras de arte. Y es interesante porque, cuando el mundo empezó a descubrirlas, para ellas no era realmente arte para contemplar. Pero con el tiempo eso debía mostrarse al mundo, porque forma parte de lo que hace el ser humano en medio de diferentes tipos de lucha, de la belleza que puede surgir de la oscuridad. Yo me tomo realmente esa filosofía como algo que puedo aplicar en general a cómo hago música. Mi idea es que todo lo que realmente necesito, ya lo tengo. En mis creaciones quiero utilizar todo lo que estaba antes que yo, hablemos de estilos...

Hay mucha gente que bajo el estandarte del jazz se aísla a sí misma en un género o en un periodo temporal específico y dice que entonces está tocando jazz. Según mi experiencia, eso no es realista. Yo he crecido en la cultura del hip hop y, por supuesto, mis padres son músicos. Vivo en Nueva York y vengo del área de la bahía de California, así que culturalmente estoy expuesto a todo este tipo de músicas diferentes. Desde un punto de vista tecnológico, siempre digo: "ok, no me hagáis sentir que necesito comprar algo nuevo. ¿Qué es lo que tengo? De esta máquina que tengo, ¿cómo puedo pensar sobre ella de forma diferente para poder tener opciones diferentes para una composición?". Se convirtió en una especie de filosofía para mí que puedo aplicar y que, de hecho, se ha aplicado a la humanidad en conjunto. Mi propósito es poder expresar de verdad una historia distinta y mostrar cómo estoy unido a ella. En muchas ocasiones, Transcendence se concentra en tres cuestiones fundamentales: historia, arte y tecnología. Musicalmente lo que hago es tomar esas tres cuestiones y jugar con ellas de formas diferentes para componer mi música.

Jaimeo Brown

En tu primer cedé escribiste que el canto de las tejedoras de Gee's Bend te resultó profundamente inspirador. ¿Cuál fue la chispa que prendió en ti?

Algunas cosas te las podría explicar con palabras, otras son un misterio que tiene que ver probablemente con cuestiones de mi propia familia y de generaciones que quién sabe cómo encajan en toda esta historia. Cuando pienso en ello, hay algo que tiene que ver con la calidad de sus voces, con el blues que desprenden. Es un sonido que ya no escucho en mi generación, y me conectaba y acercaba a la razón por la que decidí ser músico. Hubo también una profunda conexión espiritual.

En mi vida la música siempre ha estado conectada con mi espiritualidad, siempre ha sido una forma de crecer. Cada vez que escuchas muchas de las letras de esos antiguos espirituales, cómo surgieron, puedes escuchar ese continuo proceso de conversión de la oscuridad en luz. Hablán del perdón, hablan de... Hay muchas maneras en las que puedes absorber energía. Cuando hablamos de la esclavitud estamos hablando de experiencias enormes, dramáticas y devastadoras de la historia. ¿Cómo llegas a asumirlo? Mi filosofía es que podemos transformarlo en cosas muy diferentes, que al final afectan a la gente que te rodea. Sobre ellas puedo decir en concreto que hay algo muy similar en las razones por las que yo transformo la energía, y creo que eso también viene de mi familia, de mis abuelos y así. Una cierta filosofía que pasa por Martin Luther King, algo que viene de ese periodo. Esa es probablemente otra razón por la que me afectó.

Tal y como he visto en el documental que sigue aquella experiencia, parece espiritual y personal casi más que musical o que una investigación teórica.

Sí. [Risas]. Es genial cuando tenemos la oportunidad de conectar lo que hacemos con lo que nos apasiona y con lo que se supone que debemos hacer. Para mí fue un gran honor, fue como encontrarme con John Coltrane o con gente del máximo nivel que me inspira e influye. Esos momentos, esa experiencias, son sin duda algo poco frecuente, momentos de tal claridad sobre para qué estás aquí. Sí, esa experiencia me cambió, sin duda. Ahora mismo puedo visualizar los próximos nueve discos de Transcendence en cuanto a los temas y en cuanto a en qué poner toda mi energía. Fue algo muy importante para mi vida.

Transcendence tiene su propio manifiesto: "La transcendencia busca habilitar el potencial de autosuficiencia de una comunidad para utilizar su historia, arte y tecnología para inspirar y lograr el avance de la cultura. (...) Es momento para el activismo". ¿De qué forma la música puede activar la conciencia de la gente?

En general la música, y específicamente estas canciones de trabajo tiene... Pienso a menudo sobre las canciones de trabajo, porque fueron específicamente diseñadas para influir en cómo percibimos nuestra realidad. Esa es una herramienta increíble, porque la percepción lo es todo. Lo que percibimos cuando vamos a luchar está a menudo determinado, sin importar si continuamos o si nos detenemos. Es algo mayor que la música, pero la música es un maravilloso instrumento para... De nuevo -y vuelvo al núcleo principal de las funciones de la música-, para unir a la gente, apoyarla para que sea capaz de ir más allá. Lo que me gustaría es tener ese mensaje traducido como un método que sea posible aplicar no sólo a las experiencias americanas sino a la historia internacional. De hecho, la razón por la que hice mi tesis es que recibí una beca de investigación "Ralph Bunche". Ralph Bunche fue un activista político que trabajó en los Estados Unidos junto a Martin Luther King. Muchas de las ideas que aprendió las llevó a nivel nacional, él fue uno de los fundadores de las Naciones Unidas y fue capaz de aplicar algunos de esos principios. De alguna forma ese es el camino que he tomado. Para mí la música es un gran instrumento. Cada vez que viajo, el lenguaje termina siendo un común denominador. La música tiene algo que es capaz de conectarnos, aunque no nos entendamos en el mismo idioma. Tiene la facultad de derribar los mecanismos de defensa. Esa esa la función que me apasiona.

"Si quieres saber qué le importa a la gente, escucha su música", escribes en tu manifiesto. Si pensamos en las letras de la música popular de nuestro tiempo, ¿no deberíamos preocuparnos?

Sí, sí... [Risas]. Es verdad, es verdad, habla por sí misma. Dice mucho de nosotros la música que escuchamos. [Risas]. Sí, hay cosas que celebrar pero también hay cosas por las que preocuparse mucho. [Risas].

Jaimeo Brown || Película

Tienes escrito que creciste "en un momento en el que la educación musical se ofrecía con el simple propósito de entretener". En España, los medios de comunicación hablan de las actividades culturales los viernes, para anunciar la agenda del fin de semana. De alguna forma, es la expresión de la cultura como entretenimiento, no como algo de la vida diaria. ¿Qué perdemos como sociedades al pensar en la música y en la cultura en general de esta manera?

Creo que podemos verlo ahora mismo, es algo que puedes sentir. Hay algunas cosas que sólo se pueden manifestar en comunidad, música que no se puede enviar por los iPhone, mediante la tecnología. Se ha perdido calidez. Hay muchas formas en las que nos comunicamos todo el tiempo, más allá de simplemente hablar, y creo que parte de esa comunicación se ha perdido. Esa es una de nuestras grandes necesidades, y en algún aspecto el vínculo se ha perdido. No se pueden subestimar las consecuencias de esa pérdida, porque ya lo estás empezando a escuchar en la música [risas], a ver en los niños... Se ha acabado con una generación. Quizá no lo veas de inmediato, pero lo verás. Si te fijas en la cronología de la historia, puedes ver todos los momentos en los que eso se valoraba o no se valoraba tanto. El primer síntoma cuando una cultura entra en declive es, habitualmente, que el arte entre en declive. No creo que eso sea algo que queramos.

Por lo general, donde estoy siento el amor de la humanidad. Y es algo que se aprende. Somos nosotros quienes ponemos nuestro sistema de valores donde está. Si donde lo ponemos eso no importa, se corregirá, porque al final se corrige. Para mí ese es el propósito de hacer música sobre estos temas, de profundizar en este tipo de ideas que son un poco incómodas de afrontar, especialmente para la cultura americana. Sin duda va contracorriente, pero es una expresión de lo que hay. Al menos ese es el objetivo: decir la verdad. Hay heridas a las que si no prestamos atención, si no las limpiamos de forma correcta, causarán más problemas. Hay esperanza. A veces, al concentrarme en temas que son tan pesados tengo que compensarlo con más esperanza. Y tengo mucha esperanza en lo que se consigue al concentrarse en temas que quizá sean complicados. Por que, al crear, curamos, lo creo. Pero a veces antes de que exista curación, tiene que haber algún tipo de cirugía [risas], y creo que en algún sentido eso es lo que está sucediendo en nuestra sociedad. Creo que hacerlo un poco menos mal antes lo hace mejorar, al menos en algunas áreas.

Hablando de esperanza, antes de salir al escenario, oras. ¿En qué medida es importante para ti que tus compañeros sintonicen con tus sentimientos religiosos y espirituales?


¡Esa es una buena pregunta! La espiritualidad es para mí lo más importante de mi vida, lo primero. Es una manera de enfocar continuamente cuáles son mis propósitos y mis metas. Se me hace difícil hablar de cosas concretas sobre la religión porque todo el mundo tiene su propia experiencia y da diferentes interpretaciones a una sola palabra. Es muy difícil y dudo a veces por todas esas implicaciones. Pero para mí es importante hablar de algo que lo es en gran medida, porque cuando hablamos de espiritualidad hablamos del meollo de lo que somos como personas. Nos guste o no, es parte de lo que somos los seres humanos. Saber que de esa forma puedo conectar con mi banda a un nivel más profundo, es muy importante, extremadamente importante, porque de ahí es de donde viene la música.

Cuando vas a actuar hay un montón de cosas externas que pueden distraerte, obsesionarte, especialmente cuando eres el líder, y esa oración es siempre un espacio que ayuda de veras a trasladarnos a todos a un lugar único, con suerte a un entorno creativo en el que la música puede comunicarse de esa manera más profunda. Esa es la parte que habla para mí con más fuerza, es la parte de la que quiero que la gente del público reciba el mensaje. Para mí el amor es el verdadero centro. Mi comprensión y mi perspectiva sobre el amor está en el centro, eso es lo que logra desterrar toda oscuridad. Sin amor la religión es una gran nada, debe de ser su centro. La religión es para mí simplemente una mirada al mundo. Yo vengo de la Biblia, siento que descubrí a Jesucristo, pero, de nuevo, a un nivel más profundo, interactuamos todo el tiempo espiritualmente, todos lo hacemos queramos o no. Para mí es algo importante, ya sólo estar abierto para poder aprender, crecer y para poder hablar de ello. Ahora todo es tan políticamente incorrecto que ni siquiera puedes hablar de ello. Pero, de nuevo, dejando de lado los recelos, soy más consciente que nadie de las cosas horribles que se producen como consecuencia de la palabra religión y cosas así. Es algo delicado, muy complicado.

Jaimeo Brown y Chris Sholar

Compartiste tu viaje a la comunidad de Gee's Bend con tus compañeros JD Allen y Chris Sholar. Los tiempos han cambiado y en el jazz es casi imposible encontrar bandas que duren años y que tengan la oportunidad de crecer juntas. ¿Sufre la profundidad musical la falta de tiempo juntos?


He decir que sí. Sin pasar tiempo juntos a la música le va a faltar algo. Eso no quiere decir que no pudieras hacer música increíble. Es difícil, a veces puedes tocar con alguien con quien nunca has tocado y se produce una conexión increíble, sorprendente. Así que es un misterio. En lo que se refiere a lo que significa comunidad y a los aspectos de comunidad que trato de comunicar con la música, elijo a propósito a gente que forma parte de mi comunidad habitual. Este grupo en particular es gente que conozco, con la que me gusta pasar tiempo, de la que conozco a sus familias. Es algo que va más allá de la música. Eso es algo muy importante. Muchos otros estilos más allá del jazz suelen dar cuenta de ello, muchas bandas de rock. La tendencia en el mundo del jazz, de gente que es muy buena, es la de terminar tocando en todo tipo de situaciones con gente muy diferente. La tradición en otros estilos, como el rock, es la de un grupo de gente que crece tocando junta, que permanece junta, y si falta uno de ellos, no hace nada. Y creo que en ello hay algo muy poderoso. Me gusta. Me encanta escuchar unidad en una banda, creo que eso dice mucho más que la técnica o el material. ¡Cuando escuchas gente que de verdad funciona junta! Y eso fue lo que me impactó de veras al escuchar el canto de la mujeres de Gee's Bend. Cantaban y lo hacían con una unidad tan profunda. Esas pequeñas intervenciones en medio de sus canciones, esas entonaciones graves... Y saben cuáles son las fortalezas y las debilidades de los demás. Pueden anticipar las cosas de manera diferente, eso se percibe en la música porque pasan tiempo juntas.

Una de las tejedoras dice en el documental: "Canto lo que siento". No estoy seguro de que todos los músicos en el mundo puedan decir que tocan lo que sienten.


Creo que es verdad. Cuando una persona hace música se perciben niveles muy diferentes en lo que transmite. Cuando tocas no puedes ocultar quién eres, porque eso se va a percibir, tu ego se va a manifestar, tus valores fundamentales. Los oyentes más atentos pueden decir muchas cosas sobre cómo es una persona. Sí, es verdad. Para mí la música, en lo que se refiere a mis objetivos, es para ir más allá de mis sentimientos y dar a luz algo que sea más grande que yo. De todos modos esa es una afirmación acertada.

Jaimeo Brown || Work Songs

Las tejedoras de Gee's Bend cantan mientras trabajan. Tu segundo trabajo con el proyecto Transcendence está inspirado en Work Songs (canciones de trabajo). Así que, en algún sentido, es la misma idea con grabaciones de campo diferentes, en este caso de Alan Lomax, incluso con canciones de trabajo japonesas. ¿Por qué incluiste esas canciones japonesas en un proyecto que parece estar centrado en tu propia historia?

Tanto en el primer como en el segundo disco cuento con una cantante india, Falu. Cuando a empecé a profundizar en la historia de las canciones de trabajo, encontré tantísimas experiencias, canciones e historias diferentes en otras culturas que se emparentaban de una forma tan profunda con la idea de las canciones de trabajo. Realmente fue muy difícil. Lo que más tiempo me llevó fue editar todo el material del que disponía para el disco de Work Songs. Pensé en hacer otros dos Work Songs por la cantidad de ideas diferentes.

La idea es mirar las canciones de trabajo desde la perspectiva afroamericana, pero si te fijas de verdad es una historia internacional. Incluí esas canciones japonesas porque... Está la canción de los canteros, en la que puedes oír cómo los trabajadores japoneses golpean las piedras, y lo que escuchas es una actividad rítmica que puedes ligar claramente a la historia afroamericana de los ferrocarriles y cosas así. En la otra, en la del alazor (Safflower)... La historia de esta flor es que los trabajadores están recogiendo alazores para los muertos, para las ropas de los muertos, porque por cultura llevan unas ropas diferentes que los diferencia, y sólo pueden usar unos colores concretos que determinan la clase. También con los canteros, golpean las piedras para construir los castillos. Existe una historia internacional común, temas que son comunes a lo largo de la historia, que los seres humanos han de aprender a trascender, y eso es lo que escucho en ambas versiones, ya sea en Japón, aquí o en la India... Una de las canciones está inspirada por una canción escocesa de trabajo. La canción 2113 está inspirada por ella. Lo que hay dentro es que hay diferentes conceptos de culturas de todo el mundo, pero yo estoy en esta cultura, quiero abordar algunos de estos asuntos y esta es la forma en que los presento. Pero mi corazón y mi voluntad es, una vez más, mostrar la universalidad de la historia de la humanidad.

La idea de la trascendencia es algo que va más allá de lo que resulta obvio a la mirada. Tú vives en Nueva York, una ciudad que nunca se detiene y donde se vive rápido; Alabama parece un lugar detenido en el tiempo. Dices en el documental que hay algunos elementos comunes que unen el sitio en el que vives con el lugar que te inspira. ¿Cuál es ese elemento trascendental que une Nueva York con Alabama, con la comunidad de las tejedoras de Gee's Bend?


Es interesante. Nueva York es probablemente uno de los lugares con un tempo más rápido en los que yo haya estado y Alabama uno de los más lentos, y sólo hablamos del movimiento de la gente, su forma de caminar y cosas así. El elemento en común es que en ambos lugares, las necesidades fundamentales son las mismas. Muchas veces lo que encontramos dentro de las canciones de trabajo es que muchas de ellas hablan de alimentar a la familia, hablan de cosas comunes que hace la gente. En algún sentido, trabajar es una necesidad humana, para crecer, para poder utilizar lo que tenemos para producir. El común denominador somos nosotros. No importa dónde vayas, no importa lo diferente que pueda parecerte otro que viva en un entorno diferente, hay más denominadores en común que diferencias si descendemos a lo que somos y a quiénes somos, a por qué hacemos lo que hacemos.

Tu música echa una mirada hacia atrás en la histora con ideas musicales y técnicas de nuestro tiempo. ¿Qué elementos del pasado, hablando en términos sociales y culturales, siguen igual en los Estados Unidos, para bien y para mal?

¿Qué permanece igual del pasado?

Para lo bueno y para lo malo.

Es una buena pregunta. ¿En los Estados Unidos? [Silencio]. Ya he hablado de cualidades vocales que son diferentes. En general, el motivo por el que utilizo samples es por ofrecer sonidos de voces que ya no utiliza nadie. Sin duda hay grandes diferencias en lo que se refiere al sonido de las voces y a de dónde viene la música. De nuevo, la función de la música tiene mucho que ver con su sonido.

¿Qué sigue igual? Diría que existe un hilo común que atraviesa la joven historia de la música americana y que se expresa a través del hip hop, en cualquier estilo contemporáneo que escuchemos hoy. Acabo de escribir un artículo para la revista 'Vice', en el que menciono la música trap y el hip hop. Cuando la escucho, veo que hay temas que vienen directamente de las canciones de trabajo y de los antiguos espirituales. Mucho de eso tiene que ver con reunir a la gente a través de la música, aunque ahora sea de forma diferente. Tienen esos mantras, repeticiones vocales, declaraciones que se convierten en algo con lo que los jóvenes y los mayores pueden estar de acuerdo.

Soy parte de la generación del hip hop, y como baterista tengo mucho de esas ideas rítmicas que siempre han sido recicladas de varias maneras. Como baterista me encanta explorar y escuchar las viejas influencias de la polirritmia africana, en la que coges grupos de tres en dos; la sola idea de coger un grupo de tres tiempos y ver cómo encaja si lo mezclas con un grupo de dos. De esa ideología surge mucha música, todo lo que escuches dentro de la música contemporánea. Es algo muy antiguo que cuando llegó a los Estados Unidos produjo, por alguna razón, algo explosivo. Dentro de los Estados Unidos tiene muchas otras implicaciones pero, de alguna forma, esa experiencia con la esclavitud y la música que viene de ella se mezcla hoy con lo que sucede en términos económicos en Estados Unidos. Lo puedes escuchar. Ahora puedes ir a la India, escuchar música pop y escuchar elementos que, de algún modo, han llegado allí y proceden de la experiencia afroamericana. Esas son las cosas en las que me concentro y que siguen siendo las mismas. La historia del ritmo es muy interesante.

Jaimeo Brown

"Los mismos espirituales que fortalecieron a nuestros ancestros deben darnos fuerza hoy si tenemos en cuenta la posibilidad muy real de una esclavitud moderna y global". ¿Qué aspecto tiene esa esclavitud moderna y global?

De alguna forma lo estamos viendo, estamos viendo muchas de sus primeras encarnaciones. Estamos viendo una situación en la que si nos fijamos en la distribución de bienes mundial se pueden percibir ciertos patrones que proceden de ideologías muy específicas. [Silencio]. Podríamos tener otra conversación de diez horas. [Risas]. Estoy intentando consolidar mis ideas en un par de frases. Hay una sensación de pérdida de libertad y de derechos fundamentales que se siente y expresa en todo el mundo de diferentes maneras. Me resulta interesante ver cómo ese modelo occidental se ha trasladado por todo el mundo, cómo hemos empezado a encontrar lo que compartimos.

Creo que es un momento de la historia único, con la tecnología, la idea de la banca internacional y las corporaciones internacionales, que no son nacionalistas, son globales. La banca internacional y esas corporaciones internacionales se conectan y eliminan las líneas nacionales y eso puede afectar a más gente que nunca. Es un momento único. Las formas de luchar contra lo que no queremos van a tener que pasar por un filtro de valores humanos, de cosas que pueden comunicarse a través de la música. Algunas de las cosas que hemos visto en el pasado, esas canciones de trabajo, quizá sean útiles y necesarias en el futuro no sólo como entretenimiento. Es parte de lo que la cronología de la historia nos demuestra. Hay épocas diferentes. Ojalá no sea algo por lo que tengamos que pasar, que en el mal sentido tengamos que aprender la lección. Pero creo que todos podemos sentir qué significa la esclavitud global. Cualquiera que encienda las noticias, puede sentirlo, al igual que todos podemos hablarnos por Skype, hacerlo de una forma tan sencilla. Veo cómo todo se está conectando mucho más y cuáles son las implicaciones positivas y cuáles las negativas.

En la historia del jazz hay grabaciones que están relacionadas directamente o son una respuesta directa al momento social y político. Hay quien piensa que el jazz es hoy música clásica. Antes has comentado ya algo al respecto, pero permíteme preguntarte. ¿Es el jazz hoy una música adecuada para hablar de lo que está pasando?

Es una buena pregunta. Primero, depende de cómo definamos la palabra jazz. Tuve el otro día una interesante conversación con un buen amigo, el hijo de Woody Shaw, Woody Shaw III, que expresó una idea que me resultó muy profunda, y que creo es propia de nuestra generación. Y es que gran parte de la musica que se enseña en las universidades... No quiero equivocarme en las palabras que utilizó, pero lo que se me quedó de lo que él dijo fue que hay todo un linaje del jazz de los 70 que ni siquiera ha sido reconocido, como si ni siquiera hubiera existido. Eso de alguna forma dibuja un escenario en el que si el jazz sólo se va a basar en algo que sucedió en un puñado de años o se va a concentrar en el sonido que tuvo durante un determinado periodo, entonces sí, es irrelevante, no va a quedar nada de su significado original, de su propósito. Bueno, no todo, pero gran parte se va a perder, porque en su origen era algo ligado al presente. Creo que esa es la palabra, que debe ser presente, la música tiene que ser relevante para nosotros, si el propósito es que sea algo más que un ejercicio intelectual estimulante o algo que sea sólo para el intelecto.

Creo realmente que debería ser algo holístico, que debería amparar todo lo que somos como seres humanos, nuestras experiencias, que nos aporte algo espiritual. En ese sentido, eso es en lo que debo concentrarme. Si queremos llamarlo jazz, llamémoslo jazz, está bien. Si queremos llamarlo de otra manera, también está bien. Simplemente quiero asegurarme que es ahí donde se concentra mi energía. Depende de cómo veas la música, pero cuando miro a los músicos de jazz que me rodean en Nueva York, siento como si trabajaran en una profesión totalmente diferente. "Este es médico, este otro es un vendedor...". Aunque toquemos el mismo estilo musical. La intención detrás, lo que aportan..., me siento muy diferente a algunos de mis contemporáneos. De hecho quizá me siento más conectado a alguien que no toque música pero con el que tenga más en común en cuanto a las metas, a los propósitos, a los objetivos de por qué hace lo que hace. Creo que esa es realmente una de las claves, cuáles son tus propósitos y tus metas con esta música. Creo que eso se va a percibir en la música.





Cuando fui a la tienda de discos a intentar encontrar el tuyo, lo busqué en la sección de jazz pero fracasé. Finalmente pregunté por él y lo tenían en la sección de blues. Me dijeron que no sabían dónde colocarlo. ¿Dónde lo pondrías tú?

[Risas] Me encanta, me encanta. Lo pondría en todas las secciones. [Risas]

Buena respuesta, pero tienes que elegir una.


[Risas] ¿Tengo que elegir una? Lo único que puedo decir es que cambiaría según el día.

¿Y qué día tienes hoy?

Hoy tal y como va la mañana lo pondría en paisajes sonoros (Soundscapes)

Mañana ya veremos.


Mañana puede que en hip hop. Es que me encanta la música, de corazón. Me encanta el blues, el rock... Eso es para mí lo que cohesiona las diferencias. Lo que un músico ama de verdad va a terminar por salir de forma inconsciente. Quizá por esa razón hay cohesión en los diferentes elementos que reunimos. Siempre saco a colación a Chris Solar cuando hablo de creación en música, porque él es una pieza fundamental en la comunidad. Muchas de nuestras experiencias al crear la música y los conceptos de Transcendence, a menudo han surgido de conversaciones que he tenido con Chris comiendo o donde sea. Muchas de las ideas sobre la parte tecnológica, sobre cómo ser capaces de crear nuevas formas de combinar estilos, surgen de esas conversaciones. Él es un productor increíble, ha tocado con todo el mundo desde Prince a Stanley Turrentine, así que su paleta es muy amplia en lo que se refiere a lo que escucha y a lo que ha digerido musicalmente. Todas nuestras conversaciones giran en torno a cómo podemos crear la producción y la composición para lograr que el blues encaje con lo clásico, y cosas así, de forma orgánica, no sólo de forma intelectual y conceptual. Cómo lograr que suene bien. Eso es algo en lo que pienso todo el tiempo, en tender puentes y que suene realmente auténtico al intentar combinar todos estos elementos.

Así que habrá más grabaciones de Transcendence en el futuro, supongo.

Si Dios quiere.

Pero lo tienes en mente.


Sí, tal y como he dicho tengo planeados los próximos nueve discos en cuanto a temas y conceptos.Nueve discos.Sí, nueve discos.

Así que estamos en el comienzo de un largo viaje.


Sí, exacto. Hay muchas cosas que todavía no he expresado sobre los temas que he estado investigando. Muchas de las ideas que proceden de las primeras experiencias afroamericanas. Fue muy difícil buscar información que me diera lo que estaba buscando. Me gustaría ser una fuente que permitiera que esa información estuviera más disponible para las generaciones más jóvenes y para el mundo en general. Ojalá pudiera acceder más gente. Al enfrentarme a los elementos sociales de ser afroamericano, muchos de los problemas de la comunidad negra en general en mi pais vienen de la falta de identidad. Hay inmigrantes que llegan a este país y prosperan, y muchas veces es porque tienen una identidad familiar con la que pueden decir: "hemos venido, esto es lo que vamos a hacer y esto es lo que somos y lo que hacemos". Tienen esa fuerza y ese poder que proporciona conocer tu historia y tener una identidad en el pasado de errores y experiencias que hacen que trates de mejorar su cultura. Esa es una de las grandes tragedias de este país en lo que se refiere a la esclavitud, esa desconexión de la identidad, y familias que se han hecho añicos. Se tiene que establecer algún tipo identidad nueva para poder ser fuerte. Por eso para mí este tema es en general un tema al que espero poder ayudar ofreciendo a la cultura las fortalezas de la historia que son, una vez más, el ingenio, la creatividad y la perseverancia que surgen de pasar por situaciones tan difíciles. Poder decirles a las nuevas generaciones: "estos somos, esto es lo que podemos ser, podemos perserverar y destacar". Es una de las razones por las que pienso que es una historia de la que puedo seguir hablando en la música durante un tiempo.

Carlos Pérez Cruz

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