|
Hoy
me pesan los hombros. Hoy soy más viejo de lo que he vivido.
Hoy siento que no pertenezco a este mundo y que el mundo se
aleja de mí a cada paso. Hoy no sería suficiente un bastón
para mantenerme vivo. Hoy necesitaría pensar que soy el mundo y
que el mundo soy yo, pero no lo creo. Hoy necesito tu hombro
porque el mío se derrumba. Se hace añicos cuando despierta en
tu ausencia.
He tratado de consolarme con la vista pero mi alrededor se ha
esfumado. Hubo un día en el que creí ver la línea al final
del horizonte. Hoy no. Hoy necesitaría tu vista para poder ver
lo que dejé de ver. Soy un ciego que está ciego. Hoy soy un
ciego sin rumbo fijo, sin Norte en los puntos cardinales.
Seguí la estrella. Seguí su estela de calor hasta que
desapareció en el frío de alguna noche que nunca amanece. Hoy
puedo sentir el peso de mi cuerpo desvanecido en la huella de
mis pies, el peso de mi cuerpo vacío derramado, exhalando el
miedo de la inconsciencia, la certeza de mi final imprevisto con
tiempo.
Hoy
hace tiempo que sigo aquí, pero no sé hasta cuándo.
Carlos Pérez Cruz
|