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Emisión: 16 Noviembre 2005
Música:
Agustí Fernández, Ivo Perelman, Yves Rousseau, Budapest Jazz Orchestra, Marcelo Peralta y Lars Danielsson
Título:
La distancia

 

Dicen que la distancia es el olvido. La medicina de quien quiere dejar atrás a esa mujer a la que regaló su vida. Ella encontró otra sin él. Él nunca sabrá el motivo, sólo que desapareció para hacerle sentir perdido en su propia casa. Un lugar que fue de dos durante años y de ninguno ahora que él se fue. Alejó la casa como ella se había alejado de él. El olor perpetuo del recuerdo se convierte en padecer presente y futuro. Por eso encontró en la receta de la distancia la solución drogada al dolor. El dolor de las preguntas sin respuesta cuando ella cerró la puerta y se fue con la vida a cuestas.

Dicen que la distancia es el olvido. La medicina de quien quiere dejar atrás el crimen atroz que cometió. Arrojó al río las ensangrentadas tijeras de su final. El de ella, que vio muerto su futuro; el de él, sin futuro probable. Quería huir de los ojos muertos de dolor y miedo, de sorpresa y decepción. Para ella la vida había perdido sentido justo al perderla. Entró en el mundo finito de las sombras. Sombras de un pasado sangriento que teñían su alma en la huida hacia ninguna parte. Hacia la distancia de un forzoso olvido. Su final ahorcado.

Dicen que la distancia es el olvido. La medicina de quien quiere dejar atrás una vida fallida. Tiempo que se siente perdido en el aparente error que será acierto con la perspectiva. Dejó la ciudad, dejó los amigos, dejó a su familia. Cambió incluso su nombre para olvidar allí quien fue aquí. Los de aquí ignoraron su futuro presente. Los de allí su presente pasado. Un partir de cero en números rojos. La deuda pasada que reclamará el futuro de su presente. El olvido que siempre vuelve.

Dicen que la distancia es el olvido. La medicina de quien quiere dejar atrás la casa que le vio nacer. Fue en ella donde dio sus primeros pasos ante la mirada llorosa de su madre. Fue en ella donde aprendió a ducharse sólo. Fue en ella donde soñó con dragones. Fue en ella donde descubrió el poder sexual de la mano. Fue en ella donde corrió tras su hermano. Fue en ella donde fue castigado. Fue en ella donde se aburrió en las interminables horas del fin de semana en soledad. Fue en ella donde descubrió la mentira de sus padres. La mentira que despertó unos fantasmas que habían dormido hasta entonces mientras él crecía.

Dicen que la distancia es el olvido. La medicina de quien quiere dejar atrás la noche en que le conoció. La noche en que creyó ver lo que no había. La noche en que vio su mirada con otros ojos. Una belleza desaparecida con la luz de la mañana que iluminó un vacío lleno de alcohol. Corrió durante las horas del día para no volver a ser visto en la noche. Para poder borrar toda huella de su tiempo con ella. Un tiempo que soñó para siempre y deseaba ahora efímero y pasado. Sonó el teléfono y en él oyó la voz de la noche. Resultado del número dado. Encontró en la mentira a distancia el remedio para el olvido.

Dicen que la distancia es el olvido. Pero no para ella. Sentía más y más cuantos más eran los kilómetros que le alejaban de él. Pero no para él. Sentía más y más cuantos más eran los kilómetros que ella se alejaba. Se alejó de él para encontrar en la distancia la medicina que aviva el recuerdo y el deseo. Vio cómo ella se alejaba para poder ver sus ojos sin mirarlos y sentir su calor sin rozarle. Encontraron en la distancia la medicina para sentirse bien juntos. Y es que dicen que la distancia también puede ser el recuerdo.
 

Carlos Pérez Cruz