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Primera escucha
(sonido de fondo al trabajo frente a un ordenador): "bueno... está
bien". Segunda escucha (preparando la selección para mi programa de
radio): "uhm, no está nada mal". Tercera escucha (con
intención de hacer su reseña): "uhm... está muy pero que muy
bien". Cuarta escucha (en este mismo instante): "pedazo
músicos, pedazo música, pedazo disco". Dicho lo cual, a explicar
toca.
La primera gran satisfacción de "Secret Omnium" es constatar
como un trío catalán (Vidal, Mengual, Xirgu) dialoga de tú a tú frente
a un violinista de primera línea internacional (Mr. Feldman). La
sustancial mejora del nivel técnico y creativo de algunos de nuestros
jazzman en los últimos tiempos se evidencia en este trabajo. No debiera
ser, sin embargo, la procedencia geográfica criterio de gusto jazzístico
si no su creatividad (entre otras cuestiones). Sin embargo al no ser
frecuente la confluencia de los dos criterios no está de más
mencionarlo. Al fin y al cabo son los "nuestros" quienes
"rellenan" calendario lectivo.
Mark Feldman, nacido en Chicago aunque residente en Nueva York, es un
violinista de excepcionales cualidades técnicas, improvisadoras y
compositoras. Creo no equivocarme si percibo que la técnica es casi
indispensable a la hora de improvisar en un instrumento de tanta
complejidad como es el violín. Y de técnica, Mr. Feldman, va
"sobrado". Su nombre está emparejado con los de John Zorn, Dave
Douglas o Uri Caine (entre otros) en diversas formaciones. Sin duda su
solvencia está fuera de toda duda.
Tres de las composiciones llevan firma del violinista. Quizá son las más
"contemporáneas" en sonido. Por ejemplo "Lynch Pin",
un veloz juego de comunicación entre los cuatro músicos con carácter de
libre improvisación (o "free jazz"... según se prefiera). Los
cuatro están espléndidos.
Tanto Mengual como Xirgu llevan tiempo mostrando un interés por ir más
allá del lenguaje "be-bop" de la "east coast"
catalana. Proyectos como "Mosaic" (doble cd a trío y noneto del
contrabajista) o "Indolents" (de Xirgu) llamaron la atención
por su diferencia sonora respecto al habitual jazz hecho en Catalunya. En
"Secret Omnium" demuestran su gran versatilidad. Sutileza,
contundencia y hermosa sonoridad según convenga.
Es de justicia valorar a un músico como Lluis Vidal. Su nombre es de
aquellos que aparecen siempre en la letra pequeña de los arreglos.
Nombres de impopularidad populares por su valía musical entre compañeros
de profesión. Aquí aporta cuatro de las composiciones y un piano a la
altura de unos arreglos llenos de complejidad rítmica y armónica.
Sin duda un disco que gana enteros conforme añade escuchas. Sin duda uno
de los mejores trabajos editados por Satchmo. Sin duda entre lo
mejor del jazz español de los últimos tiempos. Sin duda.
Carlos Pérez Cruz |