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Canadá sigue siendo
hoy un país semidesconocido en el ámbito jazzístico (¿cuál no lo
es?). Pocos, y no siempre interesantes, son los nombres que han cruzado
las fronteras hasta nuestros oídos. El caso de Roberto Occhipinti es
peculiar ya que, siendo canadiense y contrabajista, muestra una especial
querencia por la música afrocubana.
Occhipinti es músico de múltiples vertientes. Contrabajista de jazz lo
es también del llamado "clásico", además de productor. Sus
grabaciones junto a la saxofonista Jane Bunnet o al pianista Hilario Durán
nos pueden dar una pista de su línea estética.
Dos trabajos a nombre propio. El primero, de 2000, lleva por título
"Tinacria". El segundo, de 2003, "The Cusp". Ambos se
encuentran cortados por un patrón semejante. Roberto se muestra como buen
arreglista para formaciones, en ambos casos, amplias. Dos trabajos de música
de cámara jazzística completados por buenos intérpretes y solistas (con
Hilario Durán o Phil Dwyer como exponentes destacados).
El repertorio es una mezcla de gustos personales, composiciones propias y
alguna aportación ajena. En "Tinacria" completa su trabajo con
dos temas de Herbie Hancock ("One Finger Snap" y "Maiden
Voyage"), y el "Well you needn´t" de Monk. Además el
pianista Hilario Durán cierra disco con dos temas propios. En "The
Cusp" el abanico de gustos resulta curioso. Versiona desde el
"Ana María" de Shorter hasta el "Voodoo Chile" de
Hendrix, pasando por la ópera Tosca de Puccini que en su día tuvo
oportunidad de tocar en su faceta de intérprete "clásico".
Ambos son trabajos plenamente disfrutables, si bien la labor de producción
de "Tinacria" deja bastante que desear. La regleta soluciona
demasiados finales de tema. La labor de arreglos y composición es una de
las mejores bazas que presenta Occhipinti cuya música tiene un marcado
carácter percusivo con momentos de gran brillantez en composiciones como
"Prieto Azul".
Carlos Pérez Cruz |