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Celia Mur es para mí
la vocalista más interesante de la última generación de ibéricas con
disco. Su anterior trabajo, "Footprints", dejó un grato regusto
al ver que ella ¡sí! se lanzaba a la improvisación. Siempre me ha
resultado extraño considerar cantante de jazz a cantantes que no
improvisan. Entiendo que esa es una característica ineludible del jazz. Y
en el actual panorama internacional del "mainstream" vocal
pocas/os lo hacen. Posiblemente es el género jazzístico (si lo
consideramos como tal) que menos ha evolucionado en muchos años (con
excepciones en nombres que tienden al desconocimiento general).
"Las flores de mi vida" es una recopilación de "algunas de
las canciones que nos han acompañado a lo largo de nuestra vida".
Entre ellas figuran títulos como "El toro y la luna" (¡!¿?),
"Sin documentos" (Andrés Calamaro) o "Caravan" de
Duke Ellington. Es decir, estamos ante una acercamiento al mundo de la
canción popular.
Es curioso esto de la mercadotecnia porque en los últimos tiempos hemos
visto promocionar proyectos de cantantes pop que graban un disco o
proponen un directo junto a músicos de jazz. Los medios de comunicación
hablan únicamente del cantante de turno, le alaban, promocionan y
aprecian el riesgo (¿?). Para los jazzeros es buena fuente de ingresos.
En lo musical esbozan una sonrisa que delata. Celia Mur ha hecho el camino
inverso. Se ha acercado al mundo de la canción popular. La voz y
posibilidades técnicas de Celia son muy superiores a la media de los
cantantes pop(ulares) pero, obviamente, su capacidad de promoción es
infinitamente menor.
Este disco alcanza su momento más lúcido con la vibrante versión de
"Caravan" unida a "Zorongo Gitano". La nota
media es alta si lo que se busca es un disco de "canciones de toda la
vida". Celia sabe darles una gracia especial con ese acento andaluz
que rescata cuando la letra lo precisa junto a una moderada dosis de
improvisación. Su voz es cálida y rica en matices.
Este disco podría acercar a Celia a un público mayor (aún con el
problema "marketing" mencionado antes). Sin embargo cabe esperar
de Celia un paso adelante con el tiempo hacia proyectos de mayor enjundia
jazzística. El mercado de la canción popular es lo suficientemente
amplio como para aburrir.
Carlos Pérez Cruz |