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"¿Qué puede
ser condensado en aproximadamente 1 hora y 14 minutos por una artista de
la altura de Alice Coltrane tras un prolongado letargo de 26 años? Ésta
es la espina dorsal de cualquier reseña que este disco pueda suscitar.
Quizás sea el impulso repentino de volver a la escena musical, una
explosión de ideas localizadas en un corto periodo de tiempo que tenga
como fruto la grabación del disco, o quizás sea la acumulación lenta y
fermentada de experiencias las que queden reflejadas en esos 74 escasos
minutos.
El disco, si bien suscita esta pregunta, no
deja lugar a dudas con tan sólo una primera escucha. Alice Coltrane
parece estar escribiendo con esta grabación una autobiografía: busca
definir quién era Alice Coltrane instantes antes de abandonar su carrera
musical allá por la década de los 70s con una versión de “Sita Ram”,
originalmente incluída en su disco “Universal Consciousness” (discográfica,
1971); otorga el peso específico que la figura de John Coltrane ha tenido
en su vida con versiones de “Crescent” y de “Leo”; refleja esa búsqueda
espiritual en la que parece haber estado sumergida durante su ausencia en
temas de influencia gospel, tales como la versión de la tradicional
“Walk with me”; lleva a cabo reflexiones y diálogos íntimos, como el
protagonizado con Charlie Haden en “Triloka”; transmite esa sempiterna
búsqueda de las raíces africanas en temas como “Satya sai isha”.
Conceptualmente no resulta sencillo: demasiadas ideas condesadas en tan
poco espacio. Ocurre que si a las palabras de Alice Coltrane se añaden
las voces de sus dos hijos Oran y Ravi (que además produce el disco), de
Charlie Haden, de Jack DeJohnette, de James Genus y de Jeff Watts, así
como las del coro de “Sai Anantam Ashram Singers”, entonces las
probabilidades de que el mensaje transmitido en cada tema sea conciso,
preciso y profundo resultan muy elevadas.
En
definitiva, un disco al que se le podría achacar una falta de
homogeneidad, pero ¿es que quizás alguien podría resumir 26 años de
vida de forma compacta y homogénea? Todos nosotros, en algún instante,
hemos tenido la necesidad de parar, bajar del tren y hacer balance de
nuestra vida para estar seguros de cuál debe ser nuestra próxima estación.
Translinear Light es el andén en el que Alice Coltrane está esperando su
próximo tren.
Sergio
Masferrer |