|
Mi primer contacto
con la música de Gilad Atzmon no ha podido ser más fructífero. Atzmon
es, además de instrumentista y compositor, escritor. De origen israelí
todo en él rezuma compromiso social y crítica política. Si nos quedamos
expresamente con este "Musik" ya en el mismo título encontramos
el primer mensaje: Music (terminado en C) "tiene connotaciones de
industria cultural anglosajona. Por eso he preferido escribir el título
con K, para apelar a un entendimiento más germánico, más europeo, lo
que implica una búsqueda del placer y la belleza más allá de las
cuentas de resultados". El subtítulo también resulta clarificador:
"Reparando el siglo XX".
Atzmon es un defensor declarado de la causa palestina y enemigo de lo que
él denomina "las fuerzas BBS, por Bush, Blair y Sharon. (...) básicamente,
las BBS son sirvientes del capital". Musicalmente critica que pop y
rock (movimientos que él entiende inicialmente contestatarios) se han
convertido en una música globalizada "que sólo proyecta valores
como el reinado del consumo, la supremacía de la lengua inglesa y la
omnipresencia y superioridad de los Estados Unidos en todos los aspectos
de la vida..."
Vaya esto por delante del análisis en sí mismo del trabajo discográfico
de Atzmon para entender algo más la personalidad sonora de este disco.
"Musik" es un entramado sonoro realmente complejo donde se dan
cita innumerables estilos más allá del jazz en si mismo. Quizá sea el
jazz y la improvisación lo que unifica el resultado final del CD pero en él nos encontramos
con el tango argentino (voz incluida del argentino
Guillermo Rozenthuler), sonoridades varias de la música oriental o,
incluso, música callejera y cabaretera en un delirante recorrido por el
siglo XX (en el tema que es subtítulo del título).
Es "Musik" un disco denso, intenso y que gana con el paso de las
escuchas. Mucho se dice de voz (textos del propio Atzmon) pero más se
dice con una música llena de armonías y colores muy diversos, ritmos
cambiantes y ricas instrumentaciones, donde se busca la liberación del
pueblo americano ("Liberating the American People) con sonidos más
orientales que occidentales y se termina desdramatizando en un divertido
"track" fantasma final.
Carlos Pérez Cruz
Nota: los comentarios entrecomillados de Gilad Atzmon pertenecen a
una entrevista de Fernando Neira publicada por el diario "EL PAIS"
en Diciembre de 2004. |