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Ramón López Quintet
(Festival Periferias 2002)

Ficha del Concierto
Fecha: 26 Octubre 2002
Lugar: Centro Cultural "El Matadero"
Asistencia: 200 espectadores aprox. 
Hora: 20:00

Componentes:
Elton Dean (saxos)
Thierry Madiot (trombón y artilugios varios)
Paul Rogers (contrabajo)
Ramón López (batería)
Beñat Achiary (voz)

El exilio, temática central de la tercera edición de Periferias, reunió durante una semana en Huesca algunas de las sensibilidades artísticas más creativas. Sensibilidades que por creativas son diversas en su lenguaje. Algo digno de elogio para un festival que desarrolla una propuesta de "riesgo seguro" en una ciudad de aproximadamente 40000 habitantes. 

La segunda jornada de ciclo nos citó con la creatividad sin límites ni prejuicios de Ramón López, acompañado de cuatro Músicos, con la Guerra Civil Española como excusa de sentimientos sonoros. Sentimientos expresados a través del lenguaje de una libre improvisación escrita a base de miradas e interpretaciones del sentir.

La fotografía escénica pre-concierto situaba nuestra mirada en el lado izquierdo. Era el lado que ocuparía después el trombonista (¿acaso una pobre definición?) Thierry Madiot. Trombón bajo que, en ortodoxia, requiere de boquilla metálica para su correcto "uso" pero que en mente de Madiot no requiere sino de imaginación sin límites. Una mesa junto a la silla del músico mostraba todo tipo de artilugios que en el transcurrir del diálogo musical pasarían a formar parte del esqueleto del instrumento. Vasos de plástico, molinillos de viento o pequeñas gomas en forma de tubo, escogidos con aparente azar, procuraban atmósferas de descripción exacta para una temática como la guerra. Su presencia escénica todo un lujo para fotógrafos. Su sonido, un placer para los oídos.

Junto a Thierry encontramos la novedad de la noche. Novedad con respecto a la formación habitual de este proyecto de Ramón López. El veterano saxofonista británico Elton Dean salvó la difícil papeleta de la sustitución de Daunik Lazro con la eficacia que se le presupone. Saxo alto y soprano (en sonido que no en apariencia visual) que se mantuvo en discreto pero a su vez participativo segundo plano. Mostró también buena lectura en un dúo junto a Madiot. Su sola presencia, un lujo.  

En el centro escénico, un creador de peculiares resonancias vocales: el incansable Beñat Achiary. Si su presencia en el trabajo discográfico se limita a puntuales colaboraciones, en Huesca mantuvo perpetua su presencia. Lector de textos del periodo bélico su voz expresa en improvisación sentimientos humanos sin necesidad de letra. Una excepcional falta de prejuicios que permiten a Beñat expresar lo que la vergüenza silencia.

Dos nombres nos quedan. Dos nombres que bien pudieran enunciarse de manera conjunta a tenor del excepcional diálogo musical que mantuvieron sobre La Santa Espina como final oficial de concierto (luego vendría el reclamado bis). Paul Rogers y Ramón López, o lo que es lo mismo, contrabajo y batería. Contrabajo el de Paul de seis cuerdas que incluía a su vez otras cuerdas por debajo de estas seis. Sin embargo poca falta le hacen a Paul añadidos. Su dominio técnico del contrabajo y su genial criterio improvisador nos hacen suponer mismo resultado con un contrabajo ortodoxo. Su instrumento, segundo plano de popularidad, alcanzó categoría de retrato para oyentes de atenta escucha.

Y una vez más tenemos que hablar de Ramón López. Una vez más porque, su ingenio, así nos obliga. Era mi segunda vez con un directo de Ramón López. La primera fue con su estupendo concierto de batería sola. En esta ocasión, protagonismo compartido. Compartido a través de una perfecta comprensión rítmica del discurso armónico de sus compañeros de "brigada internacional". Su pasión con baquetas transmite un interior de disfrute intenso y energía incontenible. Los sentimientos humanos que Beñat expresaba en voz Ramón los siente en ritmo. Ritmo que se convierte en ocasiones en un golpeo dolorido que, a pesar de todo, encuentra siempre un resquicio para la sonrisa.


Por
Carlos Pérez Cruz