Escucha el Club de Jazz on-line Foros
Presentación Editorial Programación Voces de Jazz Round Jazz Noticias Conciertos Discos Colaboradores Fotografías

 

amedeaweb · amedea diseño web
diseño desarrollo profesional web
www.amedeaweb.com

 

   
 

El Jazz Viene del Sur 2005

Ficha del Concierto
Fecha: 1 al 5 Febrero 2005
Lugar: Teatro Central (Sevilla)

Conciertos:
Nono García (1 Febrero)
Agustí Fernández (2 Febrero)
Antonio Mesa Sextet con Jerry González (3 Febrero)
Chano Domínguez (4 y 5 Febrero)

La temporada 04/05 de jazz en el Teatro Central concluye a fecha 5 de febrero con el final del festival “El Jazz viene del Sur”. Tendremos que esperar más de nueve meses (hasta el mes de noviembre) para que figuras de este entorno musical vuelvan a pisar el escenario de estas instalaciones. El papel del Teatro Central en la escena jazzística sevillana es imprescindible, y ha ofrecido la posibilidad de degustar exquisiteces tales como los conciertos de Dino Saluzzi, Roscoe Mitchell, Joe Henderson, Charles Lloyd, Randy Weston, Rabih Abou-Khalil, Ken Vandermark, Dave Holland, Uri Caine, Brad Mehldau, Wayne Shorter, Sam Rivers o Michel Portal. Y sin embargo, nos quedamos con la sensación de estar en un restaurante de postín: calidad excelente, pero en pocas cantidades. El público andaluz quiere más jazz, y esto queda demostrado con los continuos llenos de la sala, y con el poder de convocatoria de una ciudad tan bien situada geográficamente como Sevilla, a menos de hora y media de Cádiz, Córdoba o Huelva, y estupendamente comunicada con las tres capitales andaluzas.

Nono García, Agustí Fernández, Antonio Mesa Sextet con Jerry González, y Chano Domínguez con su proyecto ‘New Flamenco Sound’ han conformado el cartel del festival “El Jazz viene del Sur”, celebrado entre el 1 y el 5 de febrero. Este festival pretende ser la media aritmética (tanto en contenido como en fecha) entre el jazz y el flamenco en la programación musical del teatro, que comienza en el mes de noviembre con un tremendo festival de jazz, continúa en el mes de febrero con este festival mixto, y concluye con la programación de flamenco, distribuida semanalmente durante los meses primaverales (no se me olvida el muy buen festival de pop-rock a finales de mayo como colofón a la temporada musical).

Aunque con un comienzo bastante flojo, “El Jazz viene del Sur” ha dejado un muy buen sabor de boca entre el público. Nono García es el nombre de una guitarra flamenca de Barbate (Cádiz) que comienza a ser conocido, y al que se le define con la capacidad de moverse con soltura entre diversos estilos musicales. Ahora bien, poder tocar distintos estilos musicales es relativamente sencillo: una cuestión de horas de ensayo. Pero la fusión de estilos es algo mucho más elaborado: adentrarse en campos musicales vírgenes sin tener un punto de referencia que sirva de guía. Nono García en el concierto demostró tener en su vocabulario frases de flamenco y de jazz, pero su madurez no es tal como para inventar frases flamenco/jazz, un vocabulario aún no establecido. Flamenco/blues, flamenco/rock, flamenco fácil, pero muy poco de flamenco/jazz.

Agustí Fernández, junto a Xavier Liba Villavecchia, David Mengual y Jo Krause llegaron dispuestos a ofrecernos un repertorio repleto de  versiones de Ornette Coleman: Broken Shadows, Mob Job, Lonely woman, Happy House, Latin genetics… Un perfecto homenaje a una de las figuras más significativas del jazz, en el que Agustí Fernández jugó a trasladar el saxo alto de Ornette a las teclas del piano. Un muy buen concierto con un único pero: la ausencia de  público casi justificada por la falta de interés por este festival de flamenco/jazz de aquéllos que asisten fielmente a las citas en noviembre, y el desconocimiento del nombre de Ornette Coleman de aquellos fieles a las citas con el flamenco en la primavera sevillana. El público que asistió al concierto no llegó al 20% del aforo. Lástima.

Antonio Mesa se presentó sobre el escenario con un desparpajo sine qua non, o con demasiada naturalidad, quizás olvidando por momentos que la figura del día era Jerry González. Y aunque Antonio Mesa restase protagonismo al trompetista/percusionista, el concierto consiguió más de lo que se esperaba: una estupenda mezcla rítmica de cajón flamenco, timbales cubanos y swing de jazz. Especial mención a Rafael de Utrera al cante, y a Iván González Lewis “Melón” al piano, que en todo momento supo sentar los cimientos armónicos para que las versiones interpretadas de Coltrane, Benny Golson, o Thelonious Monk pudiesen girar bruscamente de ritmo y estilo sin perder la forma.

El peso específico de Chano Domínguez en la escena musical queda más que demostrado: doble sesión los días 4 y 5 de febrero. Y, como no podía ser menos, doble lleno como respuesta del público. Su proyecto ‘New Flamenco Sound’ conjuga a un Diego Urcola que se desenvuelve perfectamente entre sonidos bebop y afrocubanos; a un Llibert Fortuny jugueteando continuamente con los pedales de efectos para el saxo alto; a una Marina Albero moviéndose entre el vibráfono, los teclados y un acertadísimo salterio para crear atmósferas arabescas; a un Jordi Bonell a la guitarra eléctrica que encontró el solo adecuado en cada uno de los temas, quizá con un sonido demasiado ‘Fender’ para los momentos más jazzísticos; a un Mario Rossy con un contrabajo sonorizado estupendamente en todo momento (algo más que raro en un concierto de jazz); a un Guillermo McGill que se mostró mucho más acertado que en el concierto de Nono García; a un Israel Suárez “El Piraña” a la percusión, introduciendo elementos caribeños y latinoamericanos; a un Blas de Córdoba “Quejío” al cante, que se presentó como un espectro en el escenario, y sólo se hizo notar en los momentos en los que se arrancó al cante; a una Eva Durán a las palmas; y a un Tomás Moreno “Tomasito” al baile, que provocó la sonrisa (y la risa) de todos con su arranque final rappeando, al mismo tiempo que introducía los solos de cada instrumentista. La figura de Chano Domínguez ha liderado en todo momento al conjunto, siendo el piano el hilo conductor de los constantes cambios y contrastes en los temas. Chano y sus secuaces se pasearon entre notas de flamenco, acompañados de acordes de jazz y ritmos afroamericanos. Sonaron a Dizzy Gillespie, a Miles Davis, a George Gershwin y a Manuel de Falla. Un cóctel explosivo en el que se podía saborear tanto cada uno de los elementos que componían la mezcla como el sabor final de la misma.

Por Sergio Masferrer